sábado, 20 de mayo de 2017

Del color del amor

Tú y tus putas adidas recién compradas. ¿Por qué no te compras un corazón para tapar tu corazón? En Zara seguro que venden. Maquillaje, máscara de pestañas, máscara para las ojeras, laca de uñas, polvos de sol y la madre que me parió. Oh corre, vamos a entrar aquí, seguro que tienen un bolso para la ocasión. 

Y la ocasión se te escapa.

Porque es muy jodido estar quieto, parado, sin poder hacer nada. ¿A que sí? Yo hoy me he comprado un vestido para la boda de no sé quién. Quizá desde los rascacielos de los tacones pueda ver el mar. Quizá desde lo alto del moño pueda dejar de ver el fango, las arenas movedizas y esta vulnerabilidad de la vida más vital. 

A veces querría ser otra. 
Otra. 
Otra. 
Otra. 

Y la ocasión no se me escapa. Me traspasa más bien. 
Y no hay lugar en el mundo donde esconderme ni máscara que ponerme para no parecer yo. 
Soy la que empezó a amarte y ya no paró. 

Y a veces sigue siendo una puta mierda no saber qué hacer con el amor. 


martes, 16 de mayo de 2017

Transparencia

Olvidar quién soy, olvidar de dónde vengo, olvidar todas las estrategias que me he inventado para cuidarme. Cuidarme. Ja.
Apartar las riendas, los caminos, las elecciones. No decidir en todo el día.
Toda la vida sin decidir. Y la siguiente también.

Dejarme en paz.

Suelta, cierra, repara, aparta, positiviza, escanea, analiza, ten en cuenta que, no te olvides de.

Por favor, le pido a la mi misma que a veces soy que me deje en paz.

Ahora.

lunes, 15 de mayo de 2017

Fisuras

Te quiero, dirías, te quiero muchísimo, si te mueres me muero, si desapareces me muero de nuevo. 
No voy a estar contigo porque me da miedo no volver a estarlo. 
Porque soy un rompecabezas aunque lo que rompa en realidad sea tu corazón de metal. 
Te quiero, dirías, hasta el infinito y más allá, del tiempo, de la distancia, de las vidas reencarnadas y de la puta madre que las parió. 
Te quiero pero no. 
Pero no. 
Porque me quiero más yo, dirías. Mis monstruos y yo nos hemos inventado que no podemos quererte bien, nos hemos inventado que no podemos, que no sabemos, que es mejor un futuro lloriqueando porque ya no aguantabas más que un futuro negro porque te fuiste de verdad. 
Te quiero, repetirías, pero lo que no quiero es sufrir de verdad. Por si pasara, por si llegara, por si me aniquilaras. 
Pero te quiero, para siempre y por siempre jamás. 
Te quiero así, convirtiéndote en mito, en leyenda, en la única mujer a la que quise de verdad aunque nunca la amara en realidad. 


Y yo te quiero, diría yo. 
Y nada me gustaría más que. 
Y donde yo quiero estar es en. 
Y lo sé, lo sé, lo sé.
Pero me quiero ir conmigo. 
Y que te jodan. 
De verdad. 


lunes, 8 de mayo de 2017

Insistes una y otra vez

Y allí, en la butaca veinte de la fila nueve, volviste a destrozarme el corazón. 
Todo ensangrentado, un quichsshhshsh en medio del pecho, zas zas. Donde había un corazón bailando canciones, de repente, un muerto. 
Lloré tanto que se inundó el teatro. Todos estaban nadando mientras tarareaban los estribillos del puto Quique que siempre me recuerda a ti.  
'De haberlo sabido' le salía a Nina de en medio del alma.
Y yo allí, tan sola, tan triste, tan cansada. 

Cuando crees que todo está en su sitio, la cicatriz casi cerrada, alguna gota de infección controlada, ni rastro de sangre, ni rastro de dolores extraños. 
El pasado. 
Entonces... ahí, colándose entre los espasmos que siento cuando bailo, tú.
Tú otra puta vez. 
Tú. 
Con tu puta barba en Granada, con tus milimétricas uñas comidas, con tus vaqueros rotos, con tu cinturón de cuero desabrochado. Con todos los puñales que me has clavado. 
Y yo de felpudo, yo de lagarto, yo arrastrada, yo mendigando un mísero rato para amarnos. 

Pero volveré a ver a Quique cada vez que asome por el presente. Volveré a verlo. Ya no recuperaré lo que era mío, sus canciones, mis estribillos, mi horrible manera de cantar en la ducha. Volveremos a verlo, todas mis heridas y yo. Todas mis muertes y yo. Todas mis resurrecciones y yo. 
Sin ti contigo. Cabrón. 

viernes, 28 de abril de 2017

Danza

Cuando vuelvan las hadas, cuando entre las grietas de los ataúdes empiece a florecer el verde, cuando en los rincones oscuros se prendan velas, cuando en los cementerios se celebre la misa de todos los santos, cuando los barcos en altamar traigan pescado fresco a los puertos. Cuando los cantos, cuando las flores, cuando la brisa, cuando las olas. 

Ven a por mi. 

Ven a recoger los despojos de la esperanza.
Las ilusiones arrastradas por el fango. 
Pídele al mar que se trague las anclas. 
Mi esqueleto aún vive y, aún enclenque, se mueve. 

No siento, es cierto, las ganas de antaño, la alegría que me volaba, el alma contenta, los dientes venciendo, la garganta cantando por las mañanas. 
No siento, es cierto, el ruiseñor dentro. 

Pero ven a por mi en aquel entonces. 
La vida es la misma y, aún tenue, siempre aparece.