miércoles, 11 de agosto de 2021

Me lo contó absolutamente todo sin decir ni una sola palabra

"No te entiendo", oigo entre los murmullos de algunos que me leen, 'me cuesta seguirte, me llega de algún modo pero no consigo descifrarlo'. 
Llegar, con ese verbo basta, llegar y atravesar algún muro de los que hemos creído que nos conforman. A veces no todo tiene que pasarse por el filtro del pensar, qué cansados somos, qué poseídos podemos llegar a estar. 
Hablaba anoche con Estefanía de las sectas que llevamos en nuestras cabezas. Adictos al razonamiento, hemos llegado a obviar otras formas de comunicarnos. No es que crea yo que mi forma de hablar es la correcta y que quienes no me entienden tienen un problema, aquí problemas tenemos todos, no te flipes, comunicar, interpretar, entender, lo de comprendernos poniéndonos en otro lugar (como si no me bastara con no entender el mío). Digo que cuando escucho esas cosas, vuelvo siempre a mí, ¿qué cosas percibo que no necesito 'pensar' o traducir al lenguaje de las palabras para sentir que son verdad?
¿Tú sientes más allá de lo que dices ser? ¿Tienes que contarte todo el rato lo que te ocurre o puedes atisbar quién eres cuando admiras algo de belleza en el mundo habitual? ¿Siempre tienes que contar una historia cuando miras un amanecer o percibes que es 'verdad' sin ni siquiera explicarlo?

Creo que es 'por ahí', que la mayor parte del tiempo es en ese lugar, desde ese lugar, hacia ese lugar donde somos más nosotros que en ninguna otra historia que nos contemos para entender la realidad. 

lunes, 9 de agosto de 2021

Vamos a encontrarnos

Hay un jardín en el que detonan las semillas de millones de siemprevivas, ambos las plantamos, andamos ahora esparciendo hojitas y tras el paso anda el fuego que nos impulsa cada vez más, cada vez mejor. Qué maravilla lo que nos sucederá: 'pero este quién es', 'de dónde ha salido esta mujer'. 

Dile a todas las versiones que te habitan que están reformando la gran vía de la aldea donde sabrás que soy yo, que tú y que todo lo demás. Que era cierto el sueño que a ambos también nos daba un poco igual. Mantendremos erguido el cuello y serán los dientes banderolas de una fiesta, si pudiéramos oír lo que oyen los perros, oiríamos los aplausos repicar en las aceras llenándose de nosotros. 

Voy a encontrarte, estás encontrándome. Somos eso que coge la forma de tus piernas y de alas saliendo de mi vientre. La flecha que apunta al oxígeno después del laberinto y el otro lado de un túnel amaneciendo. Te espero en el cartel de bienvenido a casa, me esperas en la terraza del centro de tu garganta.

Vamos a encontrarnos porque no nos buscamos, hacemos y somos y decimos y partimos y creamos el teatro adecuado para el beso que suena y alienta, que fascina y atrae, que se disfraza de azul resbalando en dos humanos que irremediablemente se encuentran solo porque ambos sabían, con certeza y nitidez que sencillamente, sucedería. 


viernes, 6 de agosto de 2021

QUÉ

En modo individual me pasó, quise encajar en un mundo que no me gustaba, pero era el que había, yo solo conocía ese; madrugas, trabajas, ganas pasta, esperas el finde para gastártela, ganas un poquito más, te casas, compras casa, coche, un par de hijos, asciendes, te vas de vacaciones, te vuelves a drogar cuando el dinero entra en tu cuenta bancaria, eres lo que ganas, lo que estudias, lo que 'progresas', los títulos que tengas, los diplomas que colgarás en tu salón. Me pasé un tiempo queriendo encajar en algo que en el fondo sabía que ni de coña era 'yo'. A ver si estos me quieren, a ver si estos me aceptan, voy a ver si me corto una pierna a ver si así, oh, no, dicen que me corte las dos y las orejas y que mi pensamiento es obsceno, que tome medicación, que no baile ni diga, que no destaque, que reine pero sin llamar la atención, que en la venta está la ganancia, que no seas tonta, engaña al seguro, métete eso en el bolso y no lo pagues que esto es una gran corporación...

En fin, lo que yo quería contar es que la solución jamás la encontré queriendo encajar yo en esa puta mierda que me ofrecían, y mira que lo intenté, anda que no lloraba yo los domingos por la tarde porque el lunes tenía que ir a trabajar... Y me estrellaba una y otra vez, me ahogo, muchacho, me ahogo queriendo que sea la hora de desayunar para salir de aquí, ¿por qué nadie me entiende, debo estar loca... soy profundamente subnormal, me podrías dar unos tranquilizantes más?.

Las soluciones que buscaba a través de la aceptación ajena o cambiar la forma de pensar de los demás me llevaban una y otra vez contra un muro de titanio de cinco kilómetros de extensión... Así que solo fue cuando supe que por ahí NO era, que tenía que enfocarme en la creación de un mundo mío, propio... en el que poder seguir siendo 'yo'. Y así se fue desarrollando el asunto; no terminé de encajar en ningún sitio, algunos me aceptaron así, otros cayeron estrepitosamente por el precipicio de uy, madre mía, cómo has cambiado, antes molabas más. Y pasé mis duelos y mis despedidas, pasé un tiempo perdida porque sabía dónde no quería estar pero no hacia dónde iría yo en este nuevo ahora en el que reconocía mis partes y mis dones y mis cualidades y capacidades y vete a saber.

Y así fue como se construyó este espacio en el que vivo como vivo, sintiéndome libre por dentro y ¿por fuera? Sí, por fuera también...

¿Qué está pasando ahora a nivel colectividad? ¿Ves la relación, la analogía, la fractalidad en lo pequeño/grande?. No voy a gastar más tiempo ni energía en querer cambiar a esos que viven de otro modo, con miedo o manipulados u obedientes a algo ajeno o seguidores de no sé qué ciencia que dice que no sé qué o lo que cojones sea eso que tienen en sus cabezas que me da bastante igual. La solución no pasa por seguir queriendo encajar en ese mundo asqueroso en el que habéis convertido vuestra majestuosa existencia, la solución pasará por la creación de un nuevo mundo para ¿unos pocos? No lo sé, ¿cuántos somos? Me da bastante igual, cuando fui construyendo lo que soy no sabía con quién contaba, pero aparecieron, surgieron, nacieron seres que antes ni siquiera sé lo que hacían con sus puñeteras vidas.

Y es así como creo que seguís perdiendo el tiempo quienes queréis convencer a no sé quién para que entienda y comprenda y acepte vuestra forma de ser y de pensar y que vean con claridad cómo se equivocan y desperdician el milagro de la vida vidorra y tal y cual yendo al médico a vacunarse, comprando mascarillas con brillis en el chino de enfrente o insultándome porque soy una irresponsable que quiere matar a mis padres porque no me lavo los cojones con su gel.

La solución no es convencer a nadie, como no lo fue para mí convencer a mi padre de que mi modo de vivir era mejor que trabajar de ocho a veintidós. El camino fue otro, había que abrirlo y desbrozar un campo aún no visitado que se fue gestando y formando y fui construyendo primero una senda y después fue un poquito más ancho y aproveché lo que decían de estar más loca que una cabra para ponerlas a pasturear por allí y luego se prendió una farola y uy, mira, si parece esto ya una autovía por la que transito cada día más cómoda y suelta y feliz como una perdiz.
Los otros siguen también en sus cómodas autovías de cinco carriles y salidas y vías de aceleración, conviven ambas formas en un mismo espacio al que llaman tierra y que también me da igual como se haga llamar.

¿Podríamos poner la energía, la atención, la voluntad en qué cojones vamos a crear de manera 'nueva', podemos dedicarnos a ver qué cosas salvaremos de ese otro mundo que ya no nos gusta ni nos pertenece, podemos decidirnos de una vez, con firmeza y determinación, en qué queremos? Qué queremos ser, qué queremos sentir, qué encaja con lo que somos? Porque si tenemos claro el QUÉ, los cómos irán apareciendo, nunca se empieza por el cómo lo haré, se empieza con el qué cojones quieres tú, ni siquiera es pensando en lo que NO, es afirmando y enfocando y decidiendo QUÉ quieres, QUÉ quieres, QUÉ quieres... Y después... ya vas a ver cómo la fuerza vital, la misma que hace convertirse un puto hueso de albaricoque en un árbol frutal que te dará más, se pondrá a tu favor o la pondrás tú, lo mismo tiene que lo mismo da, para que 'eso' que eran ideas y sensaciones y atisbos de... se pueda hacer realidad.

lunes, 2 de agosto de 2021

asckjkjhcjddcsa

 Qué aburrimiento, qué desazón, qué ascazo... Las normas están para cumplirlas, las normas están para cumplirlas, las normas alksdjñasdfñwsfksdjfñs... Hostia puta, nadie se pregunta quién pone las normas, por qué esas y no otras, para qué sirven, qué utilidad tienen, qué sentido, qué pretenden, qué bien me hacen, qué tienen que ver conmigo... ¿Las normas están para obedecerlas, todas, sin campo de maniobra, sin margen, sí o sí? ¿Dónde coño queda la individualidad dentro del colectivo? ¿To'dios anulado como persona? Pero dónde está el equilibrio... dónde dejamos algo de soberanía personal, algo de pensamiento propio, algo dentro que cuestione, que analice, que piense más allá... ¿También hemos de pensar bajo una norma?

sábado, 31 de julio de 2021

 Y si logro mirarte desde donde miras tú... Y si te escucho conociendo tu sentir y cómo construyes con las palabras lo que vives y experimentas. Quizá no quieras abrirte a una nueva forma, así pues, utilizaré lo que nos ocurre para abrirme yo. ¿Qué hay de mí cuando pretendo cambiar a otro, explicarle a otro, contarle a otro lo que se me acaba de ocurrir para que pueda 'mejorar'? ¿Qué hay en mí que necesita todo eso que pretendo transmitir?

Así es como construyo mi presente, yendo hacia dentro después de haber ido hacia las afueras.