martes, 7 de agosto de 2018

El velo de las mujeres como señal de duelo

Y con esta capacidad de convertir en negro todos los colores del universo me presento a este martes. Soy la tormenta que puede asolar la hierba y los prados y subir el océano cuatro metros hacia el cielo.

Soy el abismo al borde de la tierra firme. Tengo poderes, pasajeros y temporales, para arruinar un instante, para transformar un 'ahora' en lo que serán siete recuerdos malignos. Dañinos. 

Soy la capacidad de convertir en negro todos los colores, voy a destrozar este tramo del camino. Hay soledad, vacío, tristeza. Con mi amplificador de oscuridades extenderé la pequeña cueva y la convertiré en un gran planeta seco, sediento, áspero y desesperado. 

Con esta capacidad de convertir en sombra cualquier luz que quieras mostrarme, estropearé este martes, y el miércoles si me empeño. Tengo el poder de esto y de lo contrario. Aunque del último no recuerdo dónde dejé la capa y la marca que solía llevar en el pecho. 

No soy oscuridad, pero he creído serlo. 


1 comentario:

El Árbol Rojo dijo...

Con este sol Tan salvaje empeñándonos en lo negro ... pero a veces es tan fresquita la cueva ... abrazo