viernes, 18 de septiembre de 2020

Lo inmutable está vacío

 Pienso en todas las versiones de Ana que he dejado de ser, en qué madre sería si hubiera tenido aquel hijo, en cómo limpiaría nuestra casa si me hubiera casado con Jesús. La Ana que no se fue a Marbella a trabajar de delineante ¿tendría más amigos, menos, de los buenos, los de relleno?. Pienso en Inazares y su casita de madera en el centro de la aldea, en dar cursos de cómo hacer pan con lo que pilles en tu paseo por el monte. En la que no se fue a estudiar arquitectura a Alicante y dijo no a impartir clases de autocad. 

Pienso en todas las variables que no escogí quedándome aquí, en esta identidad. Hago viñetas, escribo, hablo por los codos y creo cosas sin saber lo que es crear ni lo que son las cosas. 

Tal vez en todas esas versiones lo único que seguiría vigente sería la inmutable conciencia de ser, la percepción constate de los hechos que se suceden unos a otros adquiriendo diferentes maneras y siluetas. Lo inmutable permanecería en 'mí' más allá del mundo de las formas. 

No hay comentarios: