domingo, 13 de agosto de 2017

Verlo todo azul


Entendí que al amor que me habita le da igual lo que te habita a ti. Entendí que era independiente de lo recibido, lo visto, lo escuchado. Sentí que era una parte de m... sentí que yo era eso. 

Luché por arrancarme las células enamoradas. Ansiolíticos. Bares, algo de cine, muchos libros para entenderlas y aprender cosas nuevas. Nueva gente, otro escenario, cambiar de trabajo, no mencionarlas, hacer como que no existían, darles otro nombre, empezar a correr. 

En cada una de mis tareas el objetivo era aniquilarme, aunque creyera que lo hacía por mejorar(me). 

Entendí que soy eso. Que es absurdo luchar contra mí y salir ilesa. Vencí, claro. Y perdí, también. 

Entendí que la lucha es cansada e innecesario. Me convertí en el ring en el que dos opuestos pelean por la hegemonía en la rutina de una vida. Y que es horrible pasarse todo el día con los guantes puestos dando hostias a diestro y siniestro. 

El amor es conmigo. Me lo llevo puesto a todos los sitios.

No.

Es él el que me lleva puesta a todos sitios.

Hay algunos pájaros en mi cabeza que cantan que es una putada. Con su pío pío incesante. Pero al cielo le da igual el canto de los pájaros que vuelan en él. Pues eso. Exactamente igual. 

4 comentarios:

MARCOS BINDER dijo...

Es como un ensimismamiento que se contradice. Hace mucho tiempo que no paso por algo así. Parece como un embrujo. Tranquila saldrás de él, aunque solo para entrar en otro con pasiones que hablan de libertad, y mienten. No me hagas ni caso, ánimo.

Anónimo dijo...

Cómo no voy a hacerte caso? Jaja me interesa ese ir y llegar a sitios que son mentira aunque parezcan verdad. O digamos que son verdad para no ver la mentira. Podrías hablar o contar... estaría guays!
Soy nebroa... que no sé por qué me tilda de anónima... aunque un poco es verdad :s

Marcos Binder dijo...

bueno, me podrás llamar listillo pero " digamos que son verdad para no ver la mentira" es el status quo en el que vive casi toda la sociedad. Es por pura comodidad, porque dentro de ese "status quo" se encuentran todos los logros de cualquier individuo, y su supuesto beneficio personal, que no dejarán de lado a no ser que realmente necesiten la verdad. Y la verdad vuelve nimiedades las metas en general, y toda la rueda de diseño en la que giran los espíritus. Un saludo Nebroa. De mi vida pasada no hay mucho que contar, o tal vez sí, pero resumiendo un continuo y prolongado hacer el ridículo, me tomaron el pelo bien como a todos. No puedo estar más que agradecido de saberlo. La individualidad personal, no es libertad, sino las pequeñas particularidades de cada uno a la hora de dejarse en ridículo, en el amor, y básicamente en el enfoque de toda la vida en general que es diseñada de ante mano y para todos muy parecida. Eso es realmente cómico. No me hagas ni caso Nebroa.

Anónimo dijo...

Si lo expones, si lo cuentas, algún caso habré de hacerte. Entre líneas percibo cosas que tengo muchas ganas de escuchar. Quizá por eso las veo: invento que están ahí. El caso es que me gustaría que abrieses más las puertas de ese diseño preestablecido para todos igual. Ya he sentido lo absurdo del conseguir, me muevo ahora en el absurdo de tener que etiquetarlo todo para definirme. A veces lo hago y siento el ridiculo también. Sufro muchísimo precisamente por el laberinto que tiene todas las paredes y barrotes iguales por mucho que les pinte flores y sienta que los he separado. Yo no soy nada de esto, me digo algunas veces, incluidos los momentos justo después de escribir, por ejemplo, aquí. Yo he hecho el ridiculo y aunque salgo de él y con el tiempo percibo lo inconsciente que estaba, vuelvo a meterme en otro berenjenal que no por más avanzado o diferente, deslía algo el baile de disfraces. Si hablas en pasado quizá es que tú, tal vez, ya escapaste de la rueda de lo absurdo de la personalidad, de los logros, de las metas y de las vidas felices blá blá blá.
Anónima nebroa de nuevo. Qué curioso!