miércoles, 9 de agosto de 2017

Tan insignificante como tú

Cuánto debate y cuánta opinión y cuánta hostia. Cuánta necesidad de vencer, de obtener la razón como premio, de aniquilar otros puntos de vista. Cuánta incomodidad dentro. Cuántas creencias, cuánta rigidez, cuánto hastío. 
¿Qué más le da tu opinión al mundo? ¿Lo has pensado? ¿Qué tiene que ver el tamaño de tu ombligo con el devenir de la tierra? Ni siquiera de la tierra. De tu país, de tu ciudad, de tu puto pueblo. Quién has creído ser para tener que desmarcarte todo el rato. Tan poquita cosa te sientes que crees que afianzando una y otra vez tus ideas ganas algo en algún lugar del planeta. 
Coge tus ideas empaquetadas en cajones mentales y llévalas al bar. Extiéndelas por la barra, entre los taburetes, ábrete la cerveza sin dejar de vociferarlas. Sube el cuello, saca pecho, habla. Habla muy fuerte. Vence. Has dejado a todos los demás callados. Tienes tantos argumentos que el silencio se ha apoderado del local. Ya nadie habla. Has vencido. Te llevas el premio: La seguridad de que sabes más que nadie. 

Y luego, cuando salgas, cuando llegues a casa y sospeches que tu mujer te engaña con otro, y veas que tus hijos no te hacen caso y que tu suegra se queda a comer y que tu madre te dice: hijo, tú siempre tan irresponsable, les dices que en el bar has ganado la discusión. Los verás agazaparse entre los sillones del salón. Oh dios omnipotente que gana debates en los bares. Te adoramos señor. 

Y ya. Mañana lo vuelves a hacer. Sólo tú estás en lo cierto. Tú que has estudiado, investigado, entendido y escuchado todas las partes, ya tienes otra conclusión que berrear por las esquinas. Eso es así porque sí. Porque lo digo yo. Porque soy el dios omnipotente que gana debates en los bares. 

Todo está bien, todo está en calma. Pon la tele que juega el Madrid. 


3 comentarios:

Bubo dijo...

Con lo bonito que es discutir, cambiar ideas, eso si, sin altearse.
Por cierto... ¡Partidazo del Madrid!

Nebroa dijo...

jajaj, cómo quedaron? :s
Intercambiar ideas, expresarlas, compartirlas, escuchar al otro, dejar que nos escuche, abrir los oídos por si algo se nos escapó antes, enriquecernos. Eso es lo bonito! A veces hasta está permitido alterarse, y está permitido que el otro te diga: te estás alterando demasiado, y darnos cuenta y bajar el tono y volver a empezar. Sí! Es bonito. Sabes a qué hora es el clásico¿? :)

Bubo dijo...

La supercopa de Europa la ganó el Madrid al Manchester. Creo que la de España (Real Madrid -Barcelona) se juega a doble partido la semana que viene. Pero ahora estoy mas centrado en la preparacion de basket para el Europeo.