martes, 21 de febrero de 2017

El gusto es nuestro


El interés. 
El interés de los soldados preguntándose qué será de su compañero. De las heridas del otro, de las cicatrices de la pasada guerra. Cuántas te quisieron, quiénes te amaron de verdad, cuántas te mintieron. Tienes frío. Hambre. Qué quieres ser de mayor. 

El interés. 

Nosotros nos interesamos tanto de nosotros mismos que no sabemos quién es el otro. 
¿Sabes? Siempre he tenido interés en el otro. Un poco. O un mucho, no sé. El mío, el espacio que dejo para que el otro sea delante de mi. 

Me gusta lo que tengo dentro, lo que soy. Y a veces me gusta que me pregunten cómo estoy. Me gusta que me pregunten cómo ha ido tu tarde. Ella lo hace. Todos los demás no. Muchas personas me cortan cuando hablo. No esperan que termine. Yo paso por el desastre inicial pero vuelvo a calmarme, vuelvo a escuchar. 

Pero me gusta que haya interés. Mutuo, compartido. Quizá vuelvo a estar demasiado pendiente de mi misma. Casi siempre es un inadecuado para lo que quiero conseguir. Calma. 

Y amor. 

Creo que nos relacionamos para que nos escuchen. A veces me doy cuenta de eso. El último hombre que ha llegado, y el penúltimo, hablaban de sí mismos. Yo les gustaba, decían. Les gustaba mucho además. Pero qué te gusta cuando dices que te gusto? Apenas puedo mostrarme, no sabes qué tengo dentro, qué soy, qué pienso de las golondrinas dando tumbos en el cielo. Te gusto porque te escucho. Porque en mi hay oídos y ya tienes con quién hablar. Pero no puedo gustarte yo si apenas hablo de mi, de mis canciones, de los poetas que bailo y de lo triste que estuve cuando nací. 

Nos gustamos. A nosotros mismos. Y poco más. 


1 comentario:

Perfida Canalla dijo...


Por lo general es complicado encontrar personas que quieran conocer a uno a fondo, y todavía lo es más que a nosotros nos apetezca que otros nos conozcan mejor que nosotros mismos. Yo creo que es un interminable proceso prueba-error en donde las personas aparecerán y desaparecerán de la vida, y sólo unos pocos se quedarán para escucharnos y compartir de verdad. Esos son los especiales.

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita