jueves, 8 de diciembre de 2016

El peso después de la pérdida

Si tienes la mala suerte de ser una de esas lamentables personas que necesitan perder algo para darse cuenta del valor que tenía, asume que perderás cien millones de cosas, cien millones de veces y cien millones de oportunidades. 
Luego no vayas con llantos y penas a estaciones desiertas, a raíles abandonados con tu cara larga, fresca y dura a ponerte delante de aviones despegando. Asume que tu puto punto de vista tiñe de amargura los pasos y que finalmente será el de enfrente el que se dará cuenta, también, del valor que tenías tú. Muchísimo menos del que creyó. 




No hay comentarios: