viernes, 9 de septiembre de 2016

De objetivos, resultados y libertad

Pero es que yo no quiero formarme ni perfeccionarme ni aprender más y mejor de la ilustración. Sé que puede sonar a prepotencia, a soberbia, como si ya lo supiera todo y fuese por el mundo con sobras de ohmíramequébien. No. No es eso, de verdad verdadera. Es sólo que no. Que no sale, que no aparece, que no es natural, que para formarme tendría que conformarme primero esa idea, esas ganas, ese talante. Y me cuesta, de verdad. Y a veces lo veo un esfuerzo inútil. 

Inútil para mi, digo, para lo que me gusta, lo que me llena, lo que me mantiene viva y despierta. Sé que sería útil a la sociedad, a mi bolsillo quizá (con el tiempo), útil para las empresas, para un director de recursos humanos, para la entrevista de trabajo de las diez y para el ¿éxito? quizá. 
Pero es que no es útil para mis pestañas. Me cansa, me hastía, me provoca más bien la sensación de querer dejarlo todo, mandarlo todo a un cajón y salir corriendo a probar cosas nuevas. 

Hago viñetas que salen solas, a veces no parece ni que las haga yo; salen. La mano dibuja, el rotulador escribe. Tal vez si hicieras algunos cursos, tal vez si mejorases la técnica, tal vez si te interesases más en programas, en métodos, en qué sé yo. Tal vez serías, llegarías, conseguirías. 

Y yo que creo en la magnificencia del ser humano, yo que creo en la riqueza intrínseca interior, en la sabiduría innata, en los dones propios, en los talentos, en el ingenio individual... (Es difícil de expresar... casi todo el rato quiero contar lo que NO es, en vez de lo que SÍ me habita). Yo que creo en las ganas porque sí, en lo espontáneo, en lo natural, en lo que no requiere esfuerzo provocado... Sigo aquí, así, viñeteando historias que salen sin pensar en mi, casi sin contar conmigo. 

Por eso asumo que no conseguiré ciertos objetivos aparentemente ligados con el don de hacer loqueseaquehagas en este mundo de voracidad. Asumo los resultados. ¿Pequeños? ¿Quién lo dice? Asumo dónde voy a llegar. Es más, asumo no llegar a ninguna parte salvo a divertirme mientras hago loqueseaquehaga

Y te juro que está bien. Que mola. Que me siento libre. No hay ningún sitio al que llegar salvo este mismo lugar desde el que escribo, el ahora. El ya. Y para eso ya no necesito formación. "Vivir en el presente";Curso patrocinado por la vida misma en cualquier rincón como universidad. 

Algo así. 




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