domingo, 21 de agosto de 2016

Y eso que sé que el miedo siempre es mentira

Lo reconozco.
Tengo miedo de que nadie me quiera.
De no confiar, de no entregarme.
Tengo miedo y tengo dudas, tengo desconfianza.
Y tengo desesperanza porque aquello en lo que creí ya no lo creo. O no quiero creerlo.
Tengo miedo de no saber soltarme si alguien, alguna vez, decide mirarme por dentro y decírmelo y expresarlo. Tengo miedo de que alguien quiera decirle a esta coraza rellena de escombros un te quiero de esos. De esos. Y yo no sepa creérmelo de nuevo.
Tengo miedo de no saber mostrarme vulnerable,
de haber arrinconado la frescura de la niñez,
la envoltura de la adolescente.
Tengo miedo de que se me haya quedado pegada la sombría silueta de una adulta mujer que tanto daño se ha dejado hacer.
He dejado que me hagan mucho daño, sabes? He dejado que me hagan daño. Y a veces es duro poder perdonarme todo el rato. No es duro, me refiero a que es difícil. Me refiero a que a veces, algunas noches, no me perdono del todo.
Tengo miedo de escuchar un te quiero sincero e ir diciendo por ahí que es de los de mentira. Miedo de darme, de abrirme, de entregarme. Miedo.
Tengo miedo de haberme creído tan experta en desamor, tan conocedora de todos los rincones donde se llora, tan cómoda en este devastado corazón salvaje, que se me haya olvidado lidiar con el aire fresco de algún hombre inocente e inexperto. De uno que pasaba por aquí.
Tengo miedo de cargarme lo que ni siquiera ha empezado. De volverme de hierro como el tronco rígido que atraviesa mi pasado. El del estómago, el del espejo, el que pesa tanto.
Tengo miedo a descubrir que la experiencia se ha cargado mi esperanza (aunque en algún rincón sepa que ninguna de las dos sirve para algo.)

Tengo miedo a todo eso. A todo eso.
Y a la vez tengo ganas de experimentarlo.


7 comentarios:

Isabel dijo...

Bueno, yo tengo un Burdeos, o dos o tres, para ti.

Miguel Esteban Martínez García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel Esteban Martínez García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel Esteban Martínez García dijo...
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Miguel Esteban Martínez García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La reina de la miel dijo...

Hala, otra vez leyéndome...

La reina de la miel dijo...

Hala, otra vez leyéndome...