martes, 16 de agosto de 2016

Un poquito de frío

Una vez me dijo un cura, cuando yo buscaba la calma debajo de las piedras, de los pantalones, del cabello largo de cualquier hombre con el que me cruzase, debajo de las plantas de la terraza, de los médicos, de la escritura, de... Me dijo un cura, una vez, que uno de mis errores era estar muertecita de calor y buscar desesperadamente un aire acondicionado. El problema no era moverme buscando algo que apaciguase mi calor, el problema es que sólo buscaba eso, 'aire acondicionado', y que cuando se me presentaban 'ventiladores' yo ni los encendía, porque seguía buscando algo más potente, mejor, más fuerte, más aliviador, más frío, más norte, más de todo. 

Aquello me sirvió durante muchísimos años. Encendía las aspas de cualquier aparato enfriador, llámale amigos que no llenan, hermanos que no comprenden, trabajos aburridos, padres lejanos. Aprovechaba la brisa de aquello que se me aparecía delante. El error que persiste en mi es haber creído que sigue habiendo aire acondicionado que encontrar. Es como saber que te apasiona comer gambas aunque puedas disfrutar de una hamburguesa de cualquier restaurante de comida basura

Por eso aún sabiendo, 
sintiendo, 
experimentando 
que siempre hay alguien que te quiere, 
en algún lugar, 
en algún momento, 
los pies quieren pisar otra tierra firme. 
La tuya por ejemplo. 
Como si sólo tu oxígeno 
fuese a apagar este puto fuego. 

Quizá vuelva a buscar al cura que una vez me dijo yoquésé



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