martes, 9 de agosto de 2016

Now

Y entonces soy feliz, con mi taza de café con hojita verde como asa mientras espero que la lucecita verde de la cafetera deje de parpadear. Y de repente soy feliz, con el olor del vinagre y el laurel concinándose con la carne de ave rapaz. Y saco las sábanas limpias de la lavadora, con la imagen de mi madre abrazándome al abrir la puerta.
Así, de repente.

2 comentarios:

Isabel dijo...

Eso es :)

Nebroa dijo...

Siempre me acuerdo de ti cuando... O quizá es al revés, estás aquí y por eso soy feliz así, de repente.