lunes, 29 de agosto de 2016

Los barrotes tienen florecitas pero siguen siendo los de una cárcel

Aún no te has dado cuenta de que todo eso que buscas, cuando lo encuentres, ya no te servirá?
Te das cuenta de cómo inventarás un nuevo reto, una nueva situación que obtener, un nuevo perfume o un nuevo amor?
¿Eres consciente del vaivén de tus sienes buscando siempre otro momento que no sea el ahora mismo?
Allí serás mejor, allí serás más feliz, allí podrás, allí, entonces, seguro que sí.
Esa he sido yo. Treinta y ocho años corriendo. Los últimos dos me los he pasado dándome cuenta de todo este rollo.

Si tienes la mala suerte de 'llegar' te inventarás otra meta.
Si tienes la mala suerte de 'no llegar' te inventarás otra meta.
O te regodearás en tu propia miseria.
Esto no, esto sí.
Estoy triste por no haber llegado.
Estoy contento por haber llegado.
Da igual, vuelta a empezar.
La tristeza pasará. Y la felicidad suprema también.

Es una puta cárcel. Me he pasado así todo el tiempo...
No digo que haya cambiado. No.
Sólo me observo haciéndolo una y otra vez.
¿Cuándo pasará este desamor?
Etapa de tránsito me decía ayer una amiga. Tránsito dice.
Y si me muero en el durante, le pregunté?
Todo el rato, de aquí para llegar allí.
Qué ascazo por dios.
Y el trabajo. Y la familia. Y los amigos. Y lo que haré con el tiempo libre. Y en diciembre y en enero y en san fermín.

Observo mi malESTAR...o lo contrario.
Observo.

Decía una viñeta en no sé dónde, cuando alguien hablaba de estas cosas: 'por eso no le caes bien a nadie'... Y en fin, ja, esa soy yo.



1 comentario:

Silvia dijo...

Me estás cayendo cada vez más bien.