jueves, 28 de julio de 2016

Mentirijillas de verdad

A lo mejor sí te quiere.
A lo mejor.
A lo peor, pues puede ser que no.

Puestos a imaginar un mundo de yupi donde tú seas yupi y el otro nosdaigual,
quédate con eso, con lo mejor.
Total, te vas a morir el mismo día,
si tus recuerdos son guays
podrás estar ahí, rodeado de tus seres queridos
(sólo queridos en las malas épocas)
recordando que tuviste una vida feliz,
aunque sea un poco mentira.
Qué más da?
Acaso no vivimos en una mentira constante?

No te preocupes,
tu mente se encarga de hacerte creer lo que le da la gana.
Llámale mente,
llámale ego,
yo qué sé.
A lo mejor sí te quiere.
No sólo él.
A lo mejor te han querido todos los hombres del mundo.
Hasta que te conocieron.
Pero eso da igual.
Lo que decía,
invéntatelo si ves que no te gusta lo que ves.

En mi caso,
el del desamor con amor,
me he inventado que me quiso mucho.
Pero que tenía otras prioridades en la vida.
Suena bonito, no?
Por qué no podría ser?
Es que a veces lo otro es más pesado.
No entender,
no saber,
no conocer,
no controlar.
Jode, eh?
Sobre todo la última parte,
la del control.

Creo que es el primero de los errores,
creer que controlamos algo.
Y a veces,
cuando no puedes controlar lo de fuera,
pues ya te digo,
controla, al menos, tus ideas.
Qué listos somos.

Es que es muy jodido saber lo otro.
Creer lo otro.
Moverse con lo otro.
Con el que no te quieran, digo.
Simple. Sencillo. Desolador.

Yo me digo esas cosas,
'mismo amor, distintas prioridades'
y me quedo tan ancha.
Así puedo regar mis plantas,
dibujar, escribir esta mierda,
imaginar que me vuelvo a enamorar.

Lo otro,
francamente,
no hay yupi que lo soporte.


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