sábado, 9 de julio de 2016

Hay desamores que matan.
Deja de llamar amor a lo que no lo es, deja de mentir en los bares diciendo que el amor es una mierda y que todos los/las son iguales. Déjate en paz, de hecho.
El amor existe. Es real. Es lo que más te gusta del mundo. Cuando lo sientes eres más tú que nunca. Es así y eres consciente.
Pero te empeñas en llamar amor al desamor. Lo que duele es que no te quieran cuando tú sí quieres, lo que te hunde es no poder acariciar, que no te cojan el teléfono y que no lean tus jodidos guasap. Lo que aniquila es que tú sigas amando y el otro cierre vuestro rincón. Lo que destroza es saber que ya no, que fue pero que finiquitown.
El amor no mata. Vale, sí, mata el disfraz que llevabas, la capa de héroe sibilino, tu falaz control sobre todas las cosas, tus cadenas, tu armadura, tus pies de plomo y tu jodida cautela que deshonra tu paseo por la vida.
El amor te transforma en algo mejor. Y lo que te jode es saber que la vida es menos vida cuando colorín colorado este cuento ha terminado.

Hay desamores que matan.
Sí.
Y también hay resurrección.

1 comentario:

La reina de la miel dijo...

Ay, cómo me leo cuando escribes...!