viernes, 29 de julio de 2016

Guaranteed

Dice el pecho que se acuerda de aquello.
De aquel email con aquella canción con aquel texto.
Eddie Vedder me decía,
con tu voz,
que eras un satélite rodeándome.
No sé, algo así.
No sé demasiado inglés y busqué la traducción en el corazón.
Total, todos queremos decir lo mismo
aunque empleemos símbolos diferentes para contarlo.

Pues eso.
Dice el pecho que hace más de cinco años
que vivíamos, él y yo, en la tarde de un domingo
lloriqueándole a la vida por si acaso.

Eddie en un email y tú utilizándolo para controlarme.
Que te esperara, decías.
Había un silencio en medio de la canción,
¿Sabes cuál te digo?
Ya sé que no.
Lo peor que hice fue recordarte a través de las canciones.
Ponerle tu olor a las melodías que antes eran mías.

Cabrón.

Ahora ni la peli de las rutas salvajes
ni las series de internet,
ni los cantantes de mierda que nos gustaban,
ni los coches,
ni las casas abandonadas,
ni Andalucía
ni su puta madre
se van a estrenar de nuevo en mí.

Cabrón. De nuevo. Otra vez.

Por haber echado a perder
todos los paraísos que me gustaban
haciendo de (algunos trozos de) la vida
un puto vertedero.

Confío en el corazón que sabrá, 
sin contar conmigo, 
cómo oxigenar la realidad. 






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