martes, 26 de julio de 2016

Culpa

Y aún piensas que la repetición anulará el resultado,
que si te quemas cuatrocientas veces
cuando acercas tus manos al fuego
la que hace cien ya no te dolerá.

Y vas por ahí echándote la culpa_
no debería de dolerme, dices.
Parece mentira que no aprenda, repites.

Y vas por ahí queriendo ser un héroe,
para quitarle sus poderes al fuego,
queriendo convertir el calor
en esa otra cosa que ni siquiera tú sabes lo que es.

Ya no quedan héroes en el planeta.
Nunca debió haberlos.
Fuiste tú el que los creaste
y luego quisiste ser uno de ellos.

El fuego quema,
las manos duelen si lo aprietas.
El fuego no es malo,
ni tampoco lo son tus manos.

Yo creo que...
También se llama amor
a la distancia adecuada entre ambos.





No hay comentarios: