viernes, 1 de julio de 2016

A veces tengo ganas de abrazarte.
Es raro. Con este calor, con este infierno de tierra.

Pero a veces...

Sudar contigo, ya sabes.
Aniquilar los diques, levantar el ancla, izar tus velas.
Si no tuviéramos memoria podríamos convertir el amor en hecho.
En vez de tanto poema, en vez de tanta letras.
Pero la rabia se va comiendo la espera.
Y la pena ya devoró los esquemas.

Lo pasamos tan mal, recuerdas?

Sin querer se van rimando estas líneas,
melodías de antaño galopando entre mis venas.
Es verdad que ya no quiero.
Es verdad que ya no puedo.
Es tan verdad la ausencia que los abrazos se transparentan.
Y los diques se secan.
Y el ancla es óxido.
Y tú, en realidad, nunca quisiste aprender a navegar.






1 comentario:

Bubo dijo...

A veces no nos damos cuenta que estamos haciendo un viaje con alguien, pero que mientras nosotros queremos ir al mar para empezar nuestro verdadero viaje, el otro solo quiere llegar a la playa, disfrutarla y volver.