jueves, 28 de julio de 2016

A mi familia nunca le ha interesado mucho lo que hago. Me refiero a lo que se parece más a mi.
Escribir, dibujar, regar las plantas, hacer el monguer, respirar, pasear...

Cuando estuve en el paro estuve dibujando cosillas. Eran un poco feas, pero eran mías.
Hubo comentarios acerca de mi persona (que no soy yo realmente)... Hay un deje despectivo en la mirada de los demás cuando quieres hacer algo fuera de lo convencional.

Pensé hasta en vender esos dibujos, o hacerlos por encargo, dibujar las iglesias de los pueblos, hacer postales con ellas... un euro cada una. No sé, agudizaba el ingenio para poder tener dinero para tabaco.
Lo que se dice 'apoyo', según el diccionario, pues poco. De algunos sí!... Hablo en modo más genérico.

Cuando decidí dejar mi trabajo de ocho a ocho y tiro porque me toca, y jugármela dándome de alta como autónomo para trabajar menos, tener más tiempo... lo que oí fue que estaba poco menos que loca. Perder una seguridad económica! oh dios mío! Se me había ido completamente la cabeza.
Aún ahora, cuando comento que vivo mejor, que estoy tranquila, aunque el inconveniente sea tener menos pasta, les da bastante igual, siguen pensando que es temporal, que se acabará y que entonces podrán decir el 'te lo dije' de toda la vida de dios.

Cuando el otro día me dio por dibujar las mierdecillas esas de por ahí abajo y las mostré a algunos trozos de la family, bueno, más de lo mismo. Hay una desaprobación intrínseca en las palabras. Eso cuando las hay, que también he obtenido el silencio por respuesta. Porque agradecería que me dijesen 'esto es una mierda como una casa de grande'... Y hablar, y dialogar al respecto. Pero no.

Generalmente cuando hacen la crítica, no estoy delante para poder expresar lo que pienso. Tienen una idea fija a modo de opinión que, bajo ningún concepto, permite oxígeno que la refrigere. Y yo, que soy de las que creen que hablando se entiende la gente (que no es lo mismo que cambiar de opinión), pues me muero un poco cada vez que me pasa.

No se trata de alabar, ni mucho menos. Algunos también creen que es por eso, porque no me dicen que es guays lo que hago. Como si no lo supiera yo (a veces). No es eso, precisamente hace poco hablaba con J de cuánto se echa de menos que alguien te diga: mira, esto tienes que mejorarlo, o podrías mejorarlo así, así, o asao.

Total, que nada, que bien, que ya está, que quería contármelo.




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