domingo, 12 de junio de 2016

Hoy vas por ahí con el corazón entre las piernas.
Tan a la intemperie.
Te van a volar los sesos si sales de la trinchera.
Y el capitán general te dice que ni se te ocurra asomarte, que el enemigo acecha, que el blanco está cerca, que eres el punto de mira de todos los llantos que ondean sobre el planeta tierra.
Y tú con un papel de fumar cubriéndote los muslos.
Cinturón de castidad transparente.
Te van a aniquilar fuera de la base.
Y luego el soldado raso, valiente, aventurero, insensato, demasiado inocente como para conocer estas tierras.


Recoge las tropas, es la hora del refugio.
Está oscuro y hace frío, hay monstruos en todas las paredes, sombras, fantasmas, voces.
Es una buena cueva para los tullidos, los enfermos, los heridos, los agónicos.
Mete tu corazón dentro.
Entre las piernas.

Cerradas.





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