jueves, 13 de junio de 2013

Y les escucho a menudo, les dicen a sus hijos:

Como no vengas me enfado
O dejas de llorar o te castigo
Como rompas la botella no te doy agua en todo el día
O me das la mano o papá llorará
Como no dejes de andar así no vas al cumple de Marina

Y apenas me entienden cuando cuento mis cuentos. Que sé que no tengo hijos como también sé que no son propiedad de quienes sí los tienen. Hace días leí a mi amiga Isabel contar una historia, a la vez que la contaba, entre el tumulto de las otras palabras, la escuché decir que una mujer desconocida le preguntó si la pequeña que la acompañaba era suya; le dijo:
-Es tuya?
E Isabel dijo
-No. Es mi hija
Es un poco eso, no? Pero pocos me entienden cuando me malexplico. Es independiente lo de ser propiedad con los ejemplos de frases/diálogo que he nombrado, pero igual que si te duele el riñón puede que tenga algo que ver con el agua que bebes, así veo yo toda esa atmósfera. Un continuo. Un todo. Un conjunto.
Nadie manda en las emociones del otro, nadie debería coartar, manipular, condicionar. Y sé que hablo sólo de las relaciones que he emprendido y experimentado. No he vivido el 'madre-hijo' nunca, pero tan diferente es?...

1 comentario:

La reina de la miel dijo...

Huyy, qué tema...Volveré.