martes, 18 de junio de 2013

Tu mente siempre quiere estar en otro lugar

Lo que iba a ser, eh? Pues ya ves la porquería que ha sido. 
Cómo era? Viajar... Oh sí, viajar juntos haciendo de los días unas vacaciones intensas. Sí. Eso era. También ducharnos a media tarde, contarnos cositas de las que no se le cuentan a nadie y abrazarnos largo y lento. Veintisiete segundos, no? Ya. Y también estaba aquello del morbo, el polvazo lento, empotrarnos aquí y allá y someternos a intensivos cursos de médicos sin fronteras corporales. Sí. La de cosas que iban a pasarnos cuando todo saliera bien. La de cosas que planeaba(mos), la de cosas que blá blá blá ñi ñi ñi. 
Oh qué deseada quería sentirme, recuerdas? Ahora ando acariciándome con los ojos cerrados precisamente eso, los deseos. Menuda puta mierda el que inventó la utopía. Que sí, que sí, que nos mueve y motiva, que sirve para caminar. Pues que sepas que hay ratos que podrían darle por detrás al camino recorrido. 
Luego se me pasa, en un poquito, ya verás, volveré a escribir cosas llenas de vidaylodemás, volveré a entender que aquí no se viene a conseguir y sí a experimentar, que los objetivos están bien como referencia pero que no está en las reglas motivarte sólo a su cuenta. Ojear el presente y saber dentro que te equivocaste, que creíste en no sé qué que no llegó. Vale, carga con todo eso en la espalda y continúa. Carga con eso. Inúndate del dolor y aprende, intégralo, haz tuyo todo eso, el querer, el perseguir, el no llegar, el no obtener, conseguir, lograr. Y que nos quiten lo bail... lo jodido, que aquí hay de todo, alas diminutas y pedruscos de los grandes en los tobillos. Un poco eso. Un poco así. Descargar. Apuestas y pierdes. Ganas no sé qué, cierto, premios de consolación para una personalidad que andaba obsesionada con protagonizar una larga historia de... de qué va a ser. Enmarcaré el diploma, está bien, en mayúsculas, "Premio a los buenos intentos"
Bien