lunes, 16 de abril de 2012

Una gabardina color piel

Sí, claro, sí que llegas a ese lugar donde la voz del otro, que antes era aceite y miel y yogur, se ha convertido en agua. Sí que llegas. Sigue lloviendo desde el cielo de su paladar, pero tus pies son desagüe, y tus codos el borde de una mesa por donde cae, gota a gota, el líquido que acaba de derramarse, y tus manos el canalón de las cubiertas, y tu nuca un tejado puntiagudo y tus oídos las bolitas que culminan un paraguas los días de invierno. Llegas. Y sorprende ver cómo se ha transformado tu cuerpo, y que antes, cuando eras panal, cuando eras una enredadera donde se quedaba engarzada la hiedra que habitaba la lengua y los sonidos en la boca de otro, y cuando eras un folio blanco en el que sus palabras de pegatina se te quedaban ancladas, y cuando eras lienzo y lentes de aumento y el espejo mágico del salón de los espejos de la feria que nunca deambulaba, y cuando eras altavoz y el telescopio que magnificaba aquello que oías, jamás imaginaste que hoy, digeridas cuatrocientas mil millones de toneladas de promesas, te ibas a convertir en impermeable. 

Hay besos en los que ambos conservan su saliva. 
Y no deberían llamarse igual que los auténticos.

2 comentarios:

BarbaKana dijo...

Ah! las promesas! una mala noticia que abre al fondo una puerta...el "hoy no mañana" que nos turba..que significa ?.
Me gusta la sensacion esa de ser un Dali cundo se besa,pasar a estado liquido y escurrirse.
Tambien ese viaje por aleros y cornisas de casas ,en ese momento, habitadas.
Al final te quedas con los pies mojados y el pelo revuelto.
Dá ganas de hacerle una ilustracion.
Pero no,la verdad es que, leyedonte, me temo que soy un sentidor de provincias.
No obstante,desagamonos de toda la saliva que podamos...nuevos lemas.
Un saludo.

BarbaKana dijo...

Sorry,creo.
http://www.youtube.com/watch?v=0j9LGW5LjQ4