viernes, 2 de marzo de 2012

Uno de esos

Y entonces los besos no son besos y son esa otra cosa. Que tienes ventosas en los labios y la lengua ya no es lengua y es serpiente voraz insaciable amenazando gargantas. El sonido y el aliento de atmósfera para dos planetas que alguna vez, no se sabe, fueron inertes y fríos. Antes. Quedarte ahí, pegada a la boca de otra boca. Salir. Todo se sale en los besos y a la vez, se te mete tan dentro que hasta los tobillos besan. Besar con lengua, con ganas, con el alma entera en un jodido instante instantaneo. Siete horas seguidas de besos. Siete días. Desfigurar la mirada y en el pliegue de los labios plantar un árbol, relajar raíces, extender las alas. Toda yo soy boca. Jodidos labios que suenan a historia. Ojos cerrados para olerte con la boca el vértigo y el miedo de la lejanía de dientes. Morder y lamer y absorber. 
Lametón a las almas presas. Besarte el corazón sin tocarte el pecho. 

3 comentarios:

Manolo B log dijo...

Labios, bocas y lenguas que, aun calladas, lo dicen todo... con un simple beso.

BarbaKana dijo...

Se usan los labios y la medula espinal...son caer de un quinto piso...son ver a traves.
Son estar en casa.
Un saludo.

Nebroa dijo...

De esas cosas que gritan: Por esto sigo viva