viernes, 2 de marzo de 2012

Odiemos, que está de moda

Luego están los que cuando caen dos gotas se pasan el puto día diciendo que hace día de migas. Los cojones con las migas! Sólo se pueden comer migas cuando llueve? Acaso la harina cuando se moja fermenta y saca tentáculos que recorren los estómagos de los demás diciendo cómemeee cómemeeee... Los odio.

Odio que digan que hace un día de perros. Si son los mismos ya están odiados, si no, también.

Y qué ocurre exactamente en el pie que pisa el acelerador de los demás coches que cuando llueve, de repente, lo levantan? Por qué van todos tan despacio?

Y son los mismos, acaso, que cuando ven un policia o diría más, un chaleco amarillo fluorescente, aunque sea del viejo del pueblo que se lo ha puesto para salir en la bici, se quedan de repente inmóviles cual estatua en celo, y conducen como si aun caminásemos por caminos de cabras!?

Y por qué coño tienen que gritar tanto en la mesa de las madres del bar de siempre? Cómo hostias pueden entenderse hablando todas a la vez!? Distintas frecuencias? Distintas mierdas?

Y otra, los seres arrastradores de sillas de bares.

Gentuza

2 comentarios:

PippiPat dijo...

pues mira...yo tengo antojo de migas...así que a ver si vuelve a llover, pero entonces tengo que encontrar un sitio para comérmelas, y pienso yo, si llueve...te llamo y nos vamos de migas, no?

Nebroa dijo...

Pues claro!! que yo tb me he quedado con antojo hoy!!!