martes, 20 de marzo de 2012

El destino es un mutante

Somos pura magia. Capaces de dibujar sinuosas siluetas en sombras macabras. Capaces de convertir lo más oscuro en túneles donde entran rayos de luz. Palabras desagradables en bueno, no sé, quizá no era eso lo que quería decir. He llegado a convertir un silencio cruel en el sonido perfecto. Onomatopeyas absurdas en los ínfimos detalles maravillosos que dan sentido a la vida. Lejanías dolorosas en espacios necesarios para que pase el aire y poder respirar en calma. Días de lluvia en la paciente espera del bello olor de después de la tormenta. 
Ella dice que cuando escribo convierto lo absurdo en bello. Que queda bonito lo que días antes me hacía llorar. Y creo que es cierto. No sólo yo tengo una varita mágica para convertir lo duro y sangriento en atractivos pasatiempos. Tú también lo tienes, y él, y los otros, y todos en realidad. Luego te das cuenta de que no tienen por qué ser mentiras crueles lo que andas contándote a escondidas. Que se trata de una especie de arte, creatividad majestuosa y malabarismos en los que lo único que persigue el equilibrista es no caer. Es el poder de la mirada, el sombrero del alma donde cabe un zoo entero y no sólo el habitual y viejo conejo. Es jugar, ser el que juega y el que crea el tablero, el actor y espectador de un teatro donde el final siempre está bien. 
Suena extraño, la rutina nos llevó del otro lado, aprendimos tan bien a disminuir y a restar importancia a los colores que llegó a sentarnos bien el negro en el fondo de todas las paredes. Tampoco eso tenía que ser cierto. Pero nos lo creíamos. Era el mismo arte utilizado en nuestra contra. 
Contamos con las herramientas, quizá sólo haga falta creérnoslo. 


4 comentarios:

Toni Barnils dijo...

Tienes toda la razón, deberiamos creernoslo. La cuestión es si, para variar, esta vez le ponemos las ganas suficientes.

un abrazo

Daeddalus dijo...

Siempre hay una primera vez... y de nosotros depende que no sea la última.

AtaqueEscampe dijo...

yo también creo que cuando escribes conviertes lo absurdo en bello, lo común en importante, lo insignificante en imprescindible!

creetelo!

Maeve dijo...

i pidubaktarwunasbat twelve, básicamente :)