viernes, 9 de marzo de 2012

Bisturí para lo ajeno

Reconozco el reinado de mis versos, de mis hechos. Reconozco ideas devastadoras en una mente irreal que quiere asomarse a la realidad de otros. Abrirle el pecho al zulo de órganos que tienes detrás de la piel y meter ahí algunas escenas. Meterte las ganas de taladrarme contra una pared. Meterte las ganas de verme. Una a una coserte letras que luego, más tarde, me digan al oído que tienes miedo de morir si no te acompaño en este duelo. Una nave espacial, luces de fuegos artificiales y la sensación de vacío si no puedes abrirme de piernas y de amores. Palabras en voz baja bailándome un te quiero de esos, de los nuestros. 
Reconozco lo intangible de mis deseos y sin embargo me sumerjo en ellos.
Sé que muero y aun así, ya ves, me gusta ir de entierro. 

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