lunes, 27 de febrero de 2012

Un sueño basado en hechos reales

Yo también quiero bailar, como anoche bailaban en mitad de la carretera los amantes de la peli de antena tres. Yo también quiero que me sueñen y soñarle a alguien los ojos y las miradas y las alas que no tiene. Yo también quiero salir en la radio porque alguien cuenta a los oyentes que me pidieron eternidad en el Algarve al preguntarme si quería aguantarlo toda la vida. 
Yo también quiero creer que todo eso es cierto. Que lo que me habitó en el esternón durante más de no sé cuántos mil años un día coge un hueco pequeñito y se cuela en la realidad a ventilarse los costados. 
Yo también quiero seguir viviendo sin eso. 
Y ser tan feliz como teniéndolo. 
Ambas cosas quiero. 
Pero si me dejaran elegir, elegiría finales gloriosos para cada principio. Las pelis de amor, dicen, han hecho mucho daño. Por otro lado, cuántos sueños consiguieron despertar. Anoche por ejemplo, lloré como si el sofá fuese un océano. Me restregué los ojitos como a las figuras antiguas se les quita el óxido. Lloré. Con ganas y como si nadie me estuviese viendo. Lo curioso es que me hubiese dado igual ser la protagonista del programa con mayor índice de audiencia. Si pudiera elegir estarías aquí y yo no estaría escribiendo esto. Te estaría haciendo el amor. Y lo cierto es que voy a llorar cuantas veces quiera por eso. 
También puedo vivir sin eso. Y sentirme llena y plena y completa y tan redonda como la luna menguante. No tiene nada que ver mi utópico sueño con seguir viviendo muchos de los otros. 

Pero si pudiera elegir

10 comentarios:

mi dijo...

Sí, el paralelismo ese del que hablábamos. Me gusta. Está todo, otros sólo tienen la mitad.

Nebroa dijo...

Sabes de qué me he dado cuen los últimos días debido a mi extrema inteligencia? que habitualmente nos comparamos con otros para... para ¿vencer?... Y que creo que no es por ahí por donde deberían ir enfocados los valores propios, o virtudes o incluso los defectos. Hablaremos de esto frente a los cuatro mil doscientos doce que me quiero tomar contigo

mi dijo...

Para vencer, no. Para conocerte más y ubicarte sí ayuda. Para saber lo que te gusta y lo que no... necesitamos lo que admiramos y lo que detestamos de otros para vernos a nosotros. El tema tiene tela, sí. Un solo, por favor.

Nebroa dijo...

Evidentemente! ya lo hemos hablado muchas veces, sin 'compartir', todo es menos, si es que es algo, en el sentido de que en la relación con los demás es donde encontramos 'respuestas'. Cierto es que habría que diferenciar eso, lo de comparar para vencer o para perder, que también hay muchos casos de esos. Es un juicio al fin y al cabo, que siempre te establece que es 'mejor' o 'peor'. Quizá el quit esté en que todo esté 'bien', quitando la escalera mágica donde situarnos según nuestras propias creencias.
Sé que me entiendes aunque me explique como el culo!

Velda Rae dijo...

Nebroa, aunque te suene raro, necesito saber de qué color tienes los ojos, please. Bsos

Nebroa dijo...

jajaja me encanta internet!! Marrones, marrones como la tierra mojada, como los troncos de los árboles, como la miel pasada de fecha y como el traje de manolo escobar pero más oscuro. Más o menos! jajaj

Velda Rae dijo...

Hala, qué bonito!! ¿Puedo usarlo o me cobras copyright?

Nebroa dijo...

Puedes puedes! mientras no me saques los ojos, puedes :)
No he puesto la primera comparación que me ha venido a la cabeza por escatológica, pero puedes ponerla si quieres :s

Velda Rae dijo...

No, no, lo escatológico no, que no me pega. Mira tu correo si sientes curiosidad xD

Nebroa dijo...

jajaja lo sabía pequeña saltamontes!!!