martes, 3 de enero de 2012

Yo que siempre estuve en rebajas

Ahora que medio país anda de rebajas empieza la nueva temporada en este almacén diáfano. No estás. Hay un vacío que ocupa siete de las seis calles que dan a Gran Vía. 
La primavera nunca llega cuando hace tanto frío, y entre los inviernos y el hielo que habita en tu entreplanta ya no me abrigo debajo de ocho abrigos de pana.  
No me quedan ganas y a punto de cerrar están todas mis áreas; en la sección de zapatería no tienen mi número en botas de aventurera, ni da tiempo a bordar tu nombre en la americana. Complementos carece de sombreros que quitarme cuando pasas. En la sección de masajes para espaldas cansadas hay un cartel con una flechita hacia la zona de ocio y armamento, látigos y fustas de segunda mano para estómagos sin aleteo dentro. 
Soy el corte inglés venido a menos. Un vulgar bazar con estanterías de aluminio oxidado. Articulo deteriorado. Artículo tarado. Devolución constante de besos, versos y otros millones de palabras. 
Vives en otro centro comercial en las afueras del epicentro que tengo en medio del pecho.  
Yo que nací para construir áticos en montañas que dan al mar, para ponerle pilas perennes a estatuas de piedra, fuegos artificiales en almas tristes y velas de canela en mentes ajenas. Yo velero con ancla en tus pies, yo bandera con la tela de tus pantalones. 
Y tú mirando sólo el escaparate. 
Al final no compraste ratitos conmigo, ni hiciste cola para pagar el precio que tan poco te costaba, ni madrugaste ni buscaste nuestra mejor hora. La pena es que además vas a ahorrarte todas las otras penas que siempre crecen cuando no escoges acostarte con el sol en plenas rebajas de enero.


3 comentarios:

Ainho dijo...

Yo que nací para construir áticos en montañas que dan al mar...sin palabras me quedo y me quito el sombrero.

Diferido dijo...

Y si liquidas existencias?, y si vacías el escaparate y te limitas a dejar las puertas abiertas? Quizá alguien quiera entrar a pasear por el almacén diáfano sólo por el gusto de hacerlo, sin estímulos de ofertas ni trampas de dos por uno... o quizá no...

Nebroa dijo...

dife... Que gracias por venir
Los consejos, como bien sabrás, son palabras que ya resuenan dentro antes, previo a escucharlas fuera.
Lo sé, sé que es una opción, tan válida como cualquier otra.
No sé si te recuerdas enamorado. No sé si recuerdas lo 'atado' que te sientes, la extraña sensación de poca libertad y del tremendo esfuerzo que supone descolgar el cartel y dar un día de jornadas abiertas.
Persigo muchas cosas. Hago otras tantas. Liquidar existencias es algo que ahora mismo, aun, no decido coger como siguiente paso. Quizá llegue, dentro de poco, a soltar, a despegar y a mirar otros frentes. Hoy, ahora, sigo pegada, aun, a la esperanza.
Aunque a veces escriba los textos más tristes de todos los textos tristes del mundo.
Me alegra saber de ti