jueves, 12 de enero de 2012

A solas eres otra

Comprobado: 
Reduce tu rutina al mínimo exponente de abundancia humana y tu estado de ánimo bajará a las cloacas. 

Si no compartes, la vida es menos. Menor en experiencias. En apertura. En grandeza. En experimentos. 
Si no te relacionas abiertamente (se entiende que no son relaciones tipo qué frío hace-mira ese qué pelo lleva), lo que eres se verá reducido a cuatro paredes y una camisa de fuerza como alrededores. Aprisionados en nuestra propia piel. De qué sirve mirar sin contar lo que miras. Escuchar los árboles y no relatarlo luego. Tocar sólo lo que alcanzas estirando los brazos condena a tus extremidades al tamaño de las hormigas. Y tu gusto, que puede hacerse inmenso si saboreas otras vísceras y profundidades puede alcanzar como meta el infinito si no lo retienes unicamente encima de tu propia lengua. Oler bajo las sábanas diarias, olerte el aliento, oler poco menos que cero. 
Compartir. Abrirte. 
Llevo cerca de un mes reduciendo la casa, aquella mansión que incluso rozaba Finisterre es ahora un cuarto de herramientas en medio de un huerto con cuatro lechugas. Dejé de ir al taller de escritura, dejé de entrar al foro de los bruseros, dejé de escribir en esas absurdas redes sociales, ya no quedo con Ese, ni con Eme ni Cé. No visito a Pé, no persigo a E, no como con I. No me revuelvo el tiempo con la otra Cé, ni con Bé, ni he llamado a Té. Ahora son siglas sin nombres detrás. Sin amigos colgando de sus letras. 
Ni siquiera soy Nebroa, ni Badlands. He quedado reducida a una A que aparece en algún email laboral. Ni tita, ni hermana, ni hija, ni amiga íntima de momentaneos colegas con vistas a quedarse. 
Y aun me pregunto por qué estoy tan triste. 

8 comentarios:

Maeve dijo...

¿ Y volver a todo eso es la solución a la pena? ¿ sí? :)

Y la energía para volver, ¿ se saca volviendo? :s

Me diga...

Nebroa dijo...

No tengo ni puta idea de nada.
Volver no me motiva. Seguir aquí, así, tampoco.
Me diga usted cómo se reinventa uno...

La reina de la miel dijo...

Eres tan tierna, tanto...

Nebroa dijo...

Reina... Que sepas que no sé si es bueno, si debo leer entre líneas o si me he perdido mi propio capítulo personal... Háblame, cabrona!!

Maeve dijo...

Reinventarse, dice. Me has dado la tarde.

Recomenzar, como mucho, donde lo dejamos. Vivir es como follar. Va a empellones.

Nebroa dijo...

Frase para el feisbuk, sin duda

La reina de la miel dijo...

Me lo pensé, no creas. Terminé de leer el post y sentí -te vas a descojonar- que me daban ganas de que fueras amiga mía en carne mortal, de quedar contigo para hablar y animarnos y de darte un abrazo estrujacostillas y un beso de esos de madre sobreprotectora, ya sabes, de los que te dejan sorda un buen rato. No sé, sentí algo como todo esto pero no quería mancharlo con palabrerío, así que quise ser escueta. Y ya.

Nebroa dijo...

Te contesté por email pero nada tiene eso que ver con el abrazo público, largo y extenso que te daría ahora mismo si viviésemos en la misma tierra