miércoles, 18 de enero de 2012

Otra traducción del 'bla bla bla'

Toto, un amigo que reparte colores, amores y otras palabras del buen hacer, me decía ayer por email que debí contar con sus ojos para escribir, en ese bar literario de los lunes al ron, el micro-relato acerca de la incomunicación. Él pinta. O lo que es lo mismo, traduce sus pulmones en lienzos blancos que acaban siendo un cielo entero. En el email me regaló esta imagen: 


Y a mí me ha salido otro de los mil trescientos micro-relatos que bien podrían definir 'La Incomunicación' y aun así, seguir sin entenderla. Ya se sabe, si no lo experimentas, no lo cuentas! :p (dios, qué de frases cutre-célebres, eh?)

"El rutinario caso de los dos humanos que no tenían orejas"
Tenía una boca inmensa estilo galaxia. Una boca, tan sólo una boca se dibujaba en las entrañas de aquella cara. Yo tenía otra, grande y esbelta como la suya. Hablábamos, decíamos, contábamos. A la vez o a la par. Contemporáneos de verbos y palabras que jamás fueron escuchadas. Dijimos tanto que nunca supimos lo que decía el otro. 

2 comentarios:

ToTo dijo...

Tus humanos no tenían orejas...Mis personajes tienen tres para ver si escuchan un poquito mas que nosotros.
Gracia por dedicarme un pedacito de tu blog.
Un abrazo supercolorido y un beso grande, muy grande.
ToTo

Nebroa dijo...

Deberíamos, acaso, tener una a la altura del pulmón izquierdo?
Mua