sábado, 7 de enero de 2012

O ese futuro en el que ya vives sola

He comprado muchas cosas para los demás pero sólo me he regalado en una. 
Son dos entradas para Pearl Jam. Ni siquiera sé si iré, pero me metí dentro del sobre, con los dos folios impresos y en modo canción volé a Berlín (allá cuando llegue julio) sin salir de mi propia casa.
El no voló. Ni cantó. 
A veces los regalos no tienen nada que ver con la ilusión. O quizá sólo sea esa rara forma de expresarla, que tiene pinta de canto rodado sin rodar. 
No es que lo entienda, pero también a veces una necesita creer en cosas misteriosas para no sentirse la fan más gilipollas del mundo mundial de Pearl Jam. 

Bah... Sólo se trata de (des) amor


3 comentarios:

Para dijo...

ese estupido refran de "mal de muchos..."

Que sepas que no eres la unica que ha comprado entradas para conciertos lejanos, de mas.. sin saber , pero y lo bien que sienta en el momento en el que lo haces???

PD: Feliz año Mari Pili, de verdad y de los buenos que ya nos merecemos uno coño!! ( que como estoy ultimamente en modo off...)

La reina de la miel dijo...

Si llega julio y esa entrada no tiene perro que le ladre, esteee...¡guauuu!

Nebroa dijo...

reina, así sea

Para... Sí, a eso vuelvo a menudo, a ese momento en el que, ilusionada cual niña en celo, le das a comprar
Pd. Todos los años que vienen son de los buenos. Un día contaremos que uno de los que se va, realmente lo fue.
Te espero, diciéndolo, en el dos mil trece!