sábado, 7 de enero de 2012

Equipaje vs lastre

Me escribió un email preguntándome por aquello que necesitaba para mi recorrido. Me habló de reyes y magia, que se convertiría en Melchor para traerme aquello que precisara para el devenir de los sueños a este destino que llamo presente. He pensado que... quizá, tal vez, sean adecuados para el sendero que siempre emprendo, los siguientes objetos:

Botas de aventurera, para no olvidar que eso son los días, que eso es lo que pueden ser, aventuras. Siempre. Día a día. Que cada jornada es nueva y cada amanecer, por mucho que contenga los mismos colores de siempre, la totalidad de posibilidades sigue siendo eterna. 

Un sombrero, para quitármelo ante todo aquello que sorprende, entusiasma y produce admiración. Un café, el extraño movimiento de los pliegues de una boca al sonreír, el sonido de los besos largos y el tacto de los abrigos cuando se abrazan. Un sombrero para hacer reverencias a una vida que siempre desea abrirse de piernas ante tus ojos ingenuos. 

La portada y contraportada de un libro tamaño ser humano. Para fingir que con una delante y la otra detrás tengo la capacidad de escribir mi propia historia. Páginas en blanco sin numeración dibujando y relatando una vida que espera, que no ha nacido. Esta vida... para que merezca la vida ser contada si así alguien lo quisiera. 

Un colgante del ying y el yang... Que me recuerde que todo es dualidad, relatividad y que nada hay fijo ni seguro. Que los buenos no siempre están en el lugar de los buenos ni los malos son eternamente malos. Que somos todo, combinados y mezclados. Que en ambos extremos oscila la mente, el cerebro, la cabeza y los pensamientos. Para no olvidar que si soy capaz de observar eso, ya no soy la que se mueve. Que puedo ser tan solo la que observa. 

Y un amor. 
Para comprobar que tampoco ahí está la solución. 
Y que en la misma búsqueda de cualquier cosa es donde residen todos los finales. 

El otro millón de cosas más 
también lo tengo dentro 
esperando ser descubierto

2 comentarios:

M@rcelo dijo...

Lo que importa es el camino.....

Y no olvides llevar un vestidito de domingo, con la falda bien corta, para que volteen al verte pasar...

Besos

Nebroa dijo...

M@arcelo... Eres tan grande! Me gusta saber que en el mundo hay miradas como la tuya. Me encanta