jueves, 26 de enero de 2012

Divorcio exprés

Ignoré los arañazos en su piel aun sabiendo que me muerdo las uñas desde que tengo dientes, pero nuestro colchón cumplía veintitrés años bajo nosotros y a él ya no le dolía la espalda.

4 comentarios:

AtaqueEscampe dijo...

buenísimo!

Nebroa dijo...

a mí también me gustó cuando se me ocurrió!! jajaj :)

La Abela dijo...

A veces tienes golpes geniales...bueno casi siempre jejee,

BarbaKana dijo...

Al final no queda nada en ese colchón.
Desertizacion.
Antiguas dunas con la forma de cuerpos.
Tierra de nadie.