domingo, 29 de enero de 2012

Cambiar el escenario


Tres palabras y un mundo en los espacios entre ellas. Coger el coche o el primer tren que pase y largarte no sé dónde. No sé si los humanos tienen, detrás, el mismo lastre que yo. Ultimamente el mundo me parece pequeñísimo para lo grande que es mi espalda. El mío, mi mundo. El de aquí, extenso y abierto, con miles de raíces que pueden ser ocho y un techo a cuatro centímetros de la coronilla, es una cueva y una cárcel con tantas ventanas que olvidas, a menudo, que sigue siendo una cárcel. Hay personas que parecen sombras, que no vinieron a oscurecer el ambiente y que, sin embargo, me hacen noche. No sé ni el cómo ni el cuándo, ni si es cierto que dentro tengo un día donde el sol no se arrepiente. Pero aquí, cuando tomo café en el desayuno, a primera hora de la mañana, siempre veo un ocaso arriesgándose. No se me ocurre un destino coherente, ni a qué dedicaré las horas que parecen creadas para trabajar, no sé si el del bar de la esquina de encima del puente donde dormiré será una buena persona. Ni cómo mantendré alegre a esta boca, ni a estos dientes, ni si habrá orejas que quieran escuchar los sonidos de mi lengua. No sé nada y sin embargo, lo tengo claro. La necesidad imperiosa de volar nunca está en silencio. Habla. Habla siempre. Aunque otros sonidos oculten el suyo. Siempre habla. Hoy es uno de esos días en los que la voz es grito. Y el grito un zarpazo. Y el zarpazo un huracán. Y el huracán un destino. Y el destino, ya se sabe, acaba siendo un inevitable presente.

7 comentarios:

Carol Munt dijo...

Genial, Nebroa. Genial...
Un fuerte abrazo.

AN... dijo...

Eres grande peqe ...,hasta mi me han entrado ganas de coger el coche y no parar hasta que se haga trozos ... La sensación de volar , correr mundo , respirar otra vida ... Ufffff.
Tu puedes hacerlo , solo te falta ser asquerosamente rica , a mi me atan cuatro cadenas de oro y una pesada cruz que pone rutina ...

Nebroa dijo...

An, fíjate, tú eres el rico y sí, también con cadenas. Yo tengo las mías propias, no tener dinero es una de ellas, claro, pero también lo son otras. Deberle al banco doce mil euros no pesa tantísimo como pesa lo que citas, la rutina, la zona de confort, los teatros conocidos.
No sé, sé que cada vez es más una necesidad y menos un simple deseo.
No sé cómo hacerlo, cómo enfocarlo, por dónde empezar, pero sé que es una voz que no se ha callado desde hace muchísimos años...

Carol... Tú sientes eso? Alguna vez?

La reina de la miel dijo...

Te recomiendo un vistazo a este señor:
http://www.youtube.com/watch?v=fRgGVkBrr0M&feature=related

Nebroa dijo...

Lo conozco reina. Lo conozco bien. Lo que necesito no son más vistazos a señores ajenos. Lo que necesito es encontrar ese señor dentro de mí.
La Ana capaz de dar conferencias. No sé si me explico.

M@rcelo dijo...

Niña... menos teoría y más práctica! Pero claro es fácil decirlo, bien lo se yo.... Justo ayer escuché algo que me gustó muchísimo, algo así como que en la vida aprendemos desde pequeños, y por error se lo enseñamos a nuestros hijos, que debemos hacer lo que nos conviene.... estudiar para tener un buen empleo,trabajar duro para así conseguir una hipoteca y comprar una buena casa, un trabajo "estable" y un sin numero de "seguridades" por venir.... ir hacia el "porvenir" ... como una meta, y yendo a ese punto fijo, sea cual fuere, con orejeras de caballo a los lados para no ver, nos lleva la vida desde aquí hacia allá.... y en el medio nos perdemos de todo.
El mejor consejo sería que hagamos lo que sentimos, no lo que nos conviene.... Habrá que des-aprender ciertas cosas, no? en esas ando yo.... desaprendiendo.
Me gustó el texto.... beso.

BarbaKana dijo...

Formidable.
Ojala sepas ser muy egoista (o aprende).
Musica para el camino:

http://www.youtube.com/watch?v=bArCuXDfQoE&feature=player_embedded#!