viernes, 2 de diciembre de 2011

Superficial

Hemos optado por mirarnos con los mismos ojos pero con otras retinas. Yo escogí las de color frío intenso. Hacen juego con tu invierno y además combinan a la perfección con mi fingida indiferencia. 

3 comentarios:

Carol Munt dijo...

¡Cuánto quema por dentro el hielo de la fingida indiferencia...!

BarbaKana dijo...

La indiferencia enferma traicioneramente,
tanto te postra apagado,
tanto te hace mas ardiende.
Chis pon.

Nebroa dijo...

Carol, quema demasiado. Tanto que se sale. Al final lo fingido desaparece.
Siempre termino entendiendo que no sé esconderme.

Barba, es curiosa ella. Aparece como un disfraz perfecto en el que encajar y acaba siendo uno de esos embutidos que te asfixian. Eso, te hace aun más ardiente. Y al final desaparece.