sábado, 31 de diciembre de 2011

Ahora que nos da por resumir


Al final sólo traté de sonreír. Me pasé los días buscando dónde abrir la boca como alas de pavo real para expandirme. Y empecé riendo, y bebiendo, y volviendo a casa con la cabeza alta apostando por el once como único número de la suerte. 
Luego empezaron a venir los amores, los desamores y pare usted de contar, que cuando uno hace recuento al final sólo queda lo importante. 
Da igual si amaneció el rojo en los números del banco, si había menos vaqueros, menos abrigos o ruedas nuevas para el coche. Si viajé, si me dejé los cuernos en los kilómetros que me separan de Madrid o si busqué palabras en medio del pecho para regalar. Da igual a cuántos conciertos fui, o si nunca usé la guitarra que pedí en la carta de los reyes pasados. Cuánto leí, cuánto gasté, cuánto malgasté. 
Al final me quedan las veces que busqué abrazos, y mendigué caricias. Y todas las siguientes veces que me levanté altiva y escuché a la del espejo decirme el te quiero ansiado. El amor. Queda el amor. Porque el amor lo llevo en la solapa sin usar traje, y en el escote cuando llevo cuello vuelto, y en los tacones cuando subo montañas de versos. Queda el amor que empieza precisamente donde yo nunca acabo. 
Soy mejor, soy más grande, soy misteriosamente más delgada que aquel día. Me calmo antes y ahora no dejo que nadie me esconda las carcajadas. Grité en una montaña, hablé en el banco de un parque y medité. Aprendí mis propias técnicas alternativas, llorar cuando tienes ganas, saltar cuando tienes ganas, bailar cuando tienes ganas. Olvidé a quién me olvidó y abracé más que nunca. 
Si hoy muriera estaría contenta. Por hacer aquello que quiero hacer, por no teñir de mediocres mis días. Por hacerlos grandes sin necesidad de moverme del sofá. Por enfrentarme al miedo más miedoso de todos los miedos del mundo, el miedo invisible, el miedo cobarde, el miedo atroz que anda pegado a todas las cosas que emprendo. Pero sabes? amé. Y sigo amando. Como primera diana yo. Como primera diana tú. 
Y en el tú caben todos los que meto cuando quiero. El de más allá y el más cercano. 

Luego viniste tú, que siempre habías estado. Y se revolvió el presente. Y muchas noches no fueron noches. Fueron eternidades. Vacíos, ausencias, peticiones y oraciones pidiéndote a las hadas. Es treinta y uno de diciembre y sigues sin estar. Los deseos se cumplen al cincuenta por ciento. Es curioso que empezara el año pidiendo uno como tú y que lo acabe diciendo tu nombre sin que lo oigas. Quizá venga EL sueño a despertarme en pleno día. Quizá vengas. Ahora al menos sé que vengas o no yo siempre di todo lo que me cabía dentro. 

También he aprendido a... En realidad no he aprendido nada, uno dice que aprende para no sentir que anda por la vida sin sentido. Creía que había llegado a conocerme y mírame, cuánto se puede cuando se cree que no se puede más. Podré.
Esto parece una carta de despedida, las palabras previas a un suicidio anunciado. No es eso, aunque a veces uno quiero matarse dentro todo lo que le arde. No lo aprendí, ya sabía que dentro no me sobra nada, que me cabe el infierno y que otras veces estoy amaneciendo constantemente. Me quiero. Me quiero más. 

Si hoy muriera estaría contenta. Y espero poder decir lo mismo en todos los jodidos momentos que me quedan. 

Hay miles de resúmenes que acaban en ganas. Este es uno de ellos. 


Por favor, no olvidéis VIVIROS mucho 
Feliz dos mil doce...nas de  abrazos  ;)

5 comentarios:

La Abela dijo...

Feliz próximo año nena, Un abrazo.

AN... dijo...

Si tu murieras estarías contenta ... Pero a mi me jodias vivo ... Con quien me podría tomar una cerveza y ver un concierto ... Quien aguantaría mis charlas seudo eróticas ... Venga viva el 2012 ... Que viene el boss a Madrid Diosssss

MK43 dijo...

"AL FINAL ME QUEDAN LAS VECES QUE BUSQUE ABRAZOS Y MENDIGUE CARICIAS.."

Es jodido, pero real. Ne, tan lejos, tan cerca, tan digital, tan real.

Te echo de menos, intensamente.

MK43

BarbaKana dijo...

Ok.Propositos 2012 tras el balance,entonces.
Paz no: violencia de sentimientos.
Buen tiempo no: tormenta y vendavales de sabanas.
Salud: si,para joderla con tabaco y trasnoches.
Dinero no: pobreza y necesidad,asi 50 euros son como un millon.
Amigos ni de coña (que piden libros prestados).
He mirado el almanaque y sigue habiendo sabados y domingos.
Paqué más?

PippiPat dijo...

Creo que es de los textos tuyos que más me ha gustado, sin dudarlo....me desprende tanta Ana y tantas ganas, que me he emocionado. Seguiremos viviéndonos!