miércoles, 28 de diciembre de 2011

50% garantizado - 50% estropeado

Hablamos de lo urgente y lo importante.
Hablamos de cómo tú planeas y de cómo la vida lleva su propio plan. 
Dice que la vida se carga los planes urgentes pero no los importantes.
Yo dudo. 
Y vengo aquí a preguntar. 
Qué creéis? Lleva la vida un ritmo propio independiente del vuestro? Van enlazados? De verdad puede lo importante (para ti) mantenerse a salvo? Aquello de 'si quiero, puedo'. 
Las respuestas son evidentes. Nada perdura, todo cambia. Todo se mueve. Nada es constante. 
Y sin embargo, mírame, aun creyendo en gilipolleces porque alguien dice que, un día, me hará sonreír.

El lunes tenía montañas de planos esperando ser dibujados. Mi ordenador (o la vida o su puta madre) decidieron que ni planos ni planes. A tomar por culo las prisas. Cuarenta y ocho horas sin poder trabajar. 
Para mí fue una señal. Deja de esperar, planear, proyectar y acotar el futuro porque él lleva su propio ritmo. 
Luego me dijeron lo de que los planos son urgentes. Si lo que había que hacer hubiese sido importante no se hubiera roto. Me descojoné. 

Pero vuelve a mirarme, como lo oyes; una parte de mí sigue creyendo en gilipolleces.

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