sábado, 5 de noviembre de 2011

Pero no pienso utilizar el paraguas

Es horrible querer un velero a estas horas. Horrible. Querer surcar el mar cual leonardo di caprio medio muerto en la punta de la proa [sé que es proa porque hice una asociación de ideas para diferenciarlo de la popa que está detrás como cuando pones el culo en po(m)pa] sabiendo que alguien, detrás, en el camerino que me acabo de inventar para la ocasión, se duerme una siesta sin ganas de despertar. 
Navegar sin poder hacerlo puede ser uno de los peores deseos.

2 comentarios:

Cerocero dijo...

Hablas de Titanic?! madremia...desvarío

Nebroa dijo...

jajaja sí, sí, claro, de di caprio con el culo en pompa