lunes, 21 de noviembre de 2011

Margen

Sólo hicieron falta
dos mil trescientos millones novecientas catorce mil setecientas treinta y dos veces
para dejar de creerte

8 comentarios:

La reina de la miel dijo...

Joder, llego a casa después de una sesión intensiva, con ganas de escupir algo aquí, algo que no sé si conseguiré concretar, y te leo esto. Joder, joder. Si yo tuviera la capacidad de perdonarme que tengo para disculpar a otros, si tan solo pudiera tener eso de entre todos los trillones de cosas que también quisiera tener...

Nada más importa dijo...

al menos, parece que lo lograste...
(lo cual es mucho)

Nebroa dijo...

reina... mmm... es que no sé qué decirte que se parezca a una mirada de completa complicidad. Pues eso

Nada, el blog no siempre dice verdades

Lenka dijo...

Oye, pues si es verdad no puedes decir que no lo intentaras, eh? Más no se te puede pedir!

;)

Minuet dijo...

...Yo tiendo a infinito y sigo creyéndole...lo sé soy una cabezota (¿o quizá imbécil?, sí, pero eso es otra historia)

Besos

BarbaKana dijo...

Debiste creerle desde el principio...creerle un mentiroso desde el principio,digo.Asi tendrias la razon esos miles,y el... el resto.

Para dijo...

Y probablemente fueron solo las dos ultimas las que lo lograron. Sabes la frase esa de "la primera vez que me engañes la culpa sera tuya, las siguientes sera mia"
Aun sigo luchando y rebelandome contra su crudeza y su puta realidad.

Lenka dijo...

Esa frase revela una verdad como un templo. Animo a todo el mundo a que no cargue con la culpa de ser engañado.
Besos!