sábado, 19 de noviembre de 2011

La (in)estabilidad de lo (in)seguro

Quizá es que ya cuentas con todos los besos que llevo en la boca, quizá en los bolsillos se te amontonan mis abrazos, diez de las seis caricias que tengo entre los dedos y miles de palabras danzando entre mis labios y la cueva de tus oídos. 
Quizá en tu frente se dibujaron hace meses eslabones gruesos atándome a tus piernas. 
Dueño de mis latidos y de mis noches, de gemidos y aliento, dueño de mi nuca y mi vestido, de lo de debajo de mi falda y lo de encima de mis huesos. 
Quizá en los cuentos de las escasas noches en las que duermes se te aparece, clara, la silueta de mi espalda. 

Quizá es eso, la costumbre de tenerme lo que te ha hecho olvidar 
que antes de que el amor sea eterno hay que aprender a merecerlo. 

3 comentarios:

Cosillas y Cosejas dijo...

Precioso. Me ha gustado mucho además de compartir lo que dices.
Muchas veces se avanza en una relación y con el tiempo se acaba viendo que la misma es incompleta, que falta ese compromiso, algunas sensaciones y actitudes necesarias para que realmente funcione al 100 o al 95%
Saludos!

jok dijo...

chapo¡¡¡

BarbaKana dijo...

Que el ojo humano desenfoca lo que esta muy cerca.
Buena andanada.
Un saludo.