domingo, 27 de noviembre de 2011

La eternidad no tiene nada que ver con el tiempo

No tengo eternidades que regalarte aunque lo de anoche para mí se pareciera. 
No tengo un velero donde subirte para poder anclar a la sonrisa de tu boca una vida llena de momentos de esos plenos que ocurren sólo de vez en cuando. Ni siquiera tengo un saco con millones de monedas para asegurar que no sólo viviremos de pan, cebolla, salchichón y  las sobras de una sopa. No tengo de especial más que lo que ves cuando destapo la cama, sábanas de franela, un frío polar en casa y cubiertos sucios sin usar. No tengo alas ni alfombras mágicas, ni tarjeta del corte inglés. Mis aviones son folios de papel y la única forma que tengo de volar es agitando los pájaros que me pueblan la cabeza. Ni dinero, ni futuro, ni hogar propio ni una carrera universitaria que me recuerde que una vez fui joven y valiente. Hay vino, eso sí, y ganas de beberme contigo todas las uvas del planeta tierra, y plantarte rosas en el pecho y construir un castillo donde te refugies del viento, de las penas y de esas lágrimas que hace milenios que no te brotan. Muchos besos, demasiado sexo y vendido en propiedad el hueco de todos mis abrazos. Poco hay y poco tengo. Pero es eterno, no puede comprarse y nunca aparecerá en los bienes gananciales a repartir cuando te canses de mí. Y sabes? Nadie más lo tiene. Lo que soy entre huesos, versos y dolores de espalda te pertenece. Ojalá eso te llene como me lleno yo cuando te desnudas y olvido que por ahí hay más vida que la nuestra.

4 comentarios:

Nebroa dijo...

Qué pasa? todo el mundo tiene derecho a levantarse infinitamente moñas!!!

Tordon dijo...

No es por incordiar, pero me veo en el deber moral de informarle que el mamonazo del submarino tiene la desfachatez de dedicarle hoy una entrada.

PippiPat dijo...

hay vino? pues me pones una copa, por favor! El resto...para vosotros ;-)

Nebroa dijo...

tordooooooooon!
Ya está, ese es mi comentario aquí sobre lo que has escrito allí! :p

Pat... mmm... vale