sábado, 5 de noviembre de 2011

De repente, mides tres metros

Sabes cuando se te ponen hasta los pelos de la nuca de punta? sabes esa sensación de que todo en la piel se te ponga de pie y bailen los poros y parezca que dentro tienes mucho aire que no cabe y busca agujeritos por donde salir? Sabes esa sensación de movilidad en los pulmones sin que tú estés haciendo nada con ellos? Sabes que la jodida música puede hacerme eso así, a bocajarro, un sábado a las ocho y diez de la tarde? 
Pues eso. 

3 comentarios:

La reina de la miel dijo...

¿Como cuando se te apelotonan todas las vísceras a la altura del quinto chakra y tienes que chillar para devolverlas a su sitio de nuevo? Sé, sé...

Bubo dijo...

Una música, un olor, una caricia...

Nebroa dijo...

Festivamente, a eso mismo me refería, cuando si no te sacudes así en modo salvaje, o no pasan los minutos oportunos a la de ya... Podríamos incluso morirrrrrr!!!! jajaj

Bubo, por suerte, hay muchas cosas que pueden colarse hasta ahí. Las justas para que siga pasando, para que no nos acostumbremos, por frecuente y habitual, a sentirlo sin darnos cuenta de lo exageradamente mágica que puede llegar a ser la vida. Ahí es ná!