lunes, 24 de octubre de 2011

Todo el ayer que nos queda

El cumpleaños de ella estaba al caer, dos más que él. En ochenta años nadie que no fuese ella se había inventado, tan rápido, tantos poemas cortos para su boca. Esa tarde le dijo, mientras él le preparaba café:

De entre todos los futuros posibles,
si pudiera,
escogería todo nuestro pasado.

No tuvo más remedio que seguir amándola

3 comentarios:

CMQ dijo...

No tengo la más mínima intención de vivir ochenta años, pero desde luego, de entre todos los futuros posibles, me queden los años que me queden, escogería todo nuestro pasado.
Precioso.
Un abrazo.

ESTRELLA FAVORABLE dijo...

Muy hermoso no se si mucha gente podría decir lo mismo.

Nebroa dijo...

No sé, a veces escribo alguna mierdecilla de estas que apenas gusta (eso creo, me refiero a la cantidad de comentarios a la entrada) y sin embargo se queda conmigo muchos días. No sé cuándo escribí esto, pero sé que lleva días dándome vueltas en la nuca. No sé si quiero vivir ochenta años, no sé cómo me gustaría vivirlos, pero creo que es una de las cosas más bellas que pueden oir los oídos estos que tenemos al lado de la cabeza y que la atraviesan. Creo!