miércoles, 5 de octubre de 2011

A saber hacia dónde moverás el péndulo

No creo que se trate de llegar y respirar desde la cumbre del everest como si ya no hubiese otras cumbres que conquistar. No creo que se trate tampoco de sentarte en el sofá a ver la vida pasar mientras te quejas con gritos que sólo oyes tú. Ni de dejarte los cuernos persiguiendo sueños. Ni de no perseguir ninguno. Ni de exagerar el milagro de la vida ni de ningunearlo. 
Hay quien dice que llegas una edad en la que te das cuenta de que allí, en el pasado, todo eran errores, uy, si llego a saber entonces todo lo que sé ahora. Joder, esa es la mayor tontería del mundo! Claro, vaya un pijo, si llegas a saber entonces lo que sabes ahora, permíteme decirte que la que eres ahora no existiría. Serías otra cosa, y a saber esa cosa qué de tonterías diría. 
Total, que no es que de repente llegues al Everest y digas, ja ja ja, con risa maligna... lo conseguí!! perseguí sueños y mírame!! He llegado!! ... Mmm... esto... y ahora qué? diría el eco. No. Y tampoco es lo otro, lo que hace el común de los mortales (odio esa expresión pero me sale de ahí utilizarla ahora), trabajar, cobrar, gastar y volver a empezar. Digo yo que si los listos dicen que en el equilibrio está la magia, aquí también podríamos llegar a un acuerdo. Ni prisas por llegar a un futuro que no existe ni extrema dejadez mirando el sol salir. Que me río yo también de los que se bastan y se nutren de amaneceres y puestas de sol. Que quisiera yo saber dónde han puesto los deseos, que llevo yo treinta y cinco años sin poder (ahora sin querer) librarme de ellos. 
Mirar el atardecer? Sí. Soñar con encontrar tu vocación? Sí. Saborear intensamente el café de las tres? Sí. Soñar con tener una verdadera historia de amor? Sí. Espanzorrarte en el sofá a las diez de la noche y sentir todas tus células vibrarte en el higadillo? Sí. Soñar con conocer a gente maravillosa? Sí. 
Y mientras amanece y quedas para tomar café y te tumbas reventa'trabajar, perseguir, estudiando la carrera, dedicarte a tu vocación para poder contárselo a tu amor. Digo yo. 
Y además, en medio, a lo largo del proceso, disfrutar del momento, sea el que sea, y seguir creando destinos, te inventes los que te inventes.
Coño. 

Pd. Leo, ésta es de las que tú, 
cien mil millones de veces en medio, 
me dirías que utilizase 
la primera persona 
en vez de el tú, te, ti, tarará!

2 comentarios:

Legio Optima dijo...

El péndulo se mueve alimentado con la energía de los deseos, cuando éstos decaen y son sustituidos por la acción directa el péndulo se detiene y entonces podrás ver el mundo con su verdadera resolución de pantalla.

Nebroa dijo...

Lo malo de tomar café contigo por la mañana es que no puedo escribir todo lo que he pensado porque ya te lo he dicho! jajaj