sábado, 1 de octubre de 2011

Qué coño estás haciendo

No es tan difícil. Coges un papel y un bolígrafo de propaganda, la primera libreta que has encontrado en el cajón y escribes: 

'qué tengo........................qué quiero'

Así, con sus rayitas debajo y sus espacios en blanco para escribir largo. Línea vertical dividiendo las partes. Derecha e izquierda se preparan para escucharte. Y tú vuelcas palabras. Paras un momento y te enciendes un cigarro, se te enreda la mente en cualquiera de las fotos que adornan el salón, los recuerdos, los sueños. Respiras y sigues escribiendo. Y cuando terminas y lees en voz alta te das cuenta, a veces, de que aquello se parece a las siete diferencias de los pasatiempos del periódico pero a lo grande. Puedes llorar, todo está permitido, hasta salir corriendo. Puedes hasta querer morirte de golpe por infarto de miocardio, que no sé dónde está pero sé que la gente muere de eso. Puedes, como te digo, inventarte todas las excusas que te diga el victimismo para seguir acostándote con él y con su íntima la queja. Puedes. 
Eres tan libre como las cadenas. 
Pero luego, si quieres, también puedes jugar a comprarte un vehículo de lujo, cadillac de segunda mano, rojo, descapotable, sillones de cuero y ambientador con forma de pino. Arrancarlo en la gasolinera de la izquierda, la de 'qué tengo' y conducir hasta la primera a la derecha de la página de la libreta de cuadros que tu hermano desechó en segundo de bup, donde has escrito 'qué quiero'. Y conducir. Y no parar hasta alcanzarlo. Hasta que otro día, dentro de un tiempo, vuelvas a coger un papel y un bolígrafo de propaganda. 

5 comentarios:

La reina de la miel dijo...

Esteee...¡guau!

Fran López dijo...

y ...... ¿todo eso, sale de tu cabecitaaaaa?



¡es genial!

Nebroa dijo...

;)

Y digo yo, lo hacéis o qué? :)

Fran López dijo...

Pues claroooooo ......

.... desde hace mucho.

Nebroa dijo...

Mola, mola muchísimo leerte decir eso!