jueves, 13 de octubre de 2011

La teletransportación de las hormonas

Ahora podríamos estar follando mirando al mar desde la ventana de cualquier hotel solitario. Podríamos, de hecho, arrancarle al cielo un par de gorriones y hacerlos luego a la plancha, en la cocina de un apartamento inventado para la ocasión. Podríamos volver a follar después, entre la siesta y la madrugada siguiente. Eso creo. Que este jueves debería ser el octavo día de la semana. 
El caso es que da igual lo que puedo hacer con este mísero día mientras escribo estas mierdas detrás de otras tantas. Da igual porque lo que tengo son cuatro líneas mal puestas en el monitor. Eso es lo que hay. 
Pero nadie podrá quitarme la libeeeeeert... Pfff. Nadie puede quitarme el sexo que acaba de llenarme por detrás. Pero por otra parte, quién estaría interesado en robar escenas eróticas de la mente de una mujer excitada. Pues eso. Sigo dibujando. Líneas también. 

5 comentarios:

Una Foto En Blanco Y Negro dijo...

Me encanta tu blog. te sigo

bss

E dijo...

Me encanta. No que estés dibujando, que te hayan llenado.
Otro beso.

Nebroa dijo...

Holaaaa! Bienvenida al bar sin techo y sin paredes! :)

E... Tú te bastas con la imaginación? Yo a veces no

LeO dijo...

Cierra los ojos ... respira hondo tres veces ... mira dentro ... ¿lo ves?

Nebroa dijo...

Siempre. No deja de iluminarse.