domingo, 11 de septiembre de 2011

Y yo creyendo que naciste tal día como el de mañana

Como no tenemos dinero y ahora somos compañeros de penas y penurias en la barra del mismo bar que nos vio pagar rondas de mentira que podían haber sido verdad, te felicito así, entre letras, que son gratis, que no hay que pagar un precio por ellas, que no cuestan, que no valen. Pero quieren llegarte, para ver si entre palabras podemos encender las velas del optimismo, y seguir siendo nosotros mismos aun cuando no tengamos ni para salir volando a esos conciertos que tanto y tan bien nos llevan al cielo. Tú a los tuyos, yo a los míos, tú a por tus vinos, yo a por mis cervezas, y juntos a por el café de las cuatro, o cuatro y cuarto, o el de más tarde cuando no ya no estás ni yo llego a tiempo. Felicidades porque sí, de las gratis, como gratis te ofreces, libre y limpio de devoluciones, de cambios. Hasta con tickets-regalo te vendes, que si todo lo que ofreces desde el ático del planeta Generosidad donde vives pudiera traducirse en algo sólido, apuesto a que a este otro planeta Tierra habría que hacerle diez proyectos de ampliación y otras tantas reformas para que todo pudiera coger dentro. Felicidades y gracias, por todos esos gestos escondidos entre la rutina que hicieron de ella un buen lugar donde escapar y refugiarse, donde esconderse y andar, donde estar y al que huir. Que a veces conviertes lo cotidiano en el mejor paraíso al que irse de vacaciones, que a veces seguir aquí, al pie de este cañón al que ya no le quedan apenas balas, sabe como todos esos solomillos que ya no podemos pedir, como todos esos vinos caros que ya no podemos beber, como todos esos bourbon que no podemos calzarnos. 
Felicidades por todo eso y por lo demás. Un día, cuando los proyectos vuelvan a salirnos por las orejas en forma de aviones a la eternidad, sé que seguirás siendo el mismo, el que da todo lo que tiene, tenga un grano de arena o tenga un mercedes en la puerta. Por eso, porque sigue siendo difícil encontrar a personas buenas me sienta tan bien la siesta en el bar de siempre ;)

3 comentarios:

mi dijo...

Qué bonita eres, pijo!!

PEDRO dijo...

Como no se juntar palabras tan bien como tú, te contestaré con dos solamente: ¡Gracias puñetera!

Nebroa dijo...

;)