martes, 27 de septiembre de 2011

Springsteen debería escribir un 'Born to love'

Mi sobrina me pide que escriba palabras para ella. Inventarme letras que salgan de su boca con destino los ojos de aquel al que ama. Lo hago. Escribo veintitrés líneas. Termino y se las envío a ver si han logrado reflejar lo que ella quería. Enciendo un cigarro y admiro a esa mujer con el pelo del mismo color que los ojos en la que me ha convertido el tiempo. Y me fumo toda la empatía que soy capaz de meterme en los dedos cada vez que me invento un texto cargado de amor, desamor, encuentros y lejanos besos que no son los míos. Pienso, podría dedicarme a esto. A escribir. Luego pienso que podría dedicarme a eso como profesión y todo, y ganar tanto dinero que ni los sueños se lo creen. Y luego... Luego siempre advierto, entiendo y comprendo que la que escribe quizás se pase la vida escribiendo, pero que detrás de todo eso siempre nace, crece y vive la otra, la que ama. Y que quiera o no, me pasaré toda la vida haciéndolo. Por eso admiro a la mujer de pelo y ojos marrones como el otoño.