martes, 27 de septiembre de 2011

Quiero ese jodido abrazo

Abrir la puerta y encontrarte besando el umbral con los ojos, una mirada de las que cuentan que todo está bien, que no pasa nada y que han sacado una ley que condena a los que no sonríen. Abrazo, un abrazo largo y lento de los que te estruja las tetas y que si lo das con las gafas de sol colgadas del escote te quedas sin gafas de sol en el escote. El sofá amarillo esperando ser usado para dormir sin dormir, con los ojos cerrados y un aliento paseándose por el cuello de mi camisa blanca, casi del todo abierta a juego con el pulmón izquierdo. Braguitas rosas y mucha piel vista desde la terraza de enfrente. 
Abrir la puerta. 
Adivinar un descanso debajo de tus cejas. Mentiras que huelen bien y te calman cuando la noche anterior no pudiste dormir. Cuando el día ha sido como trescientos días seguidos. Algo de cena y el vino revolcándose en la boca. Música maestra, incienso del que huele a nenuco y velas de canela. 
Abrir la puerta y apagar el resto del mundo.

No sé por qué siempre me gustó tener lo que no tuve

6 comentarios:

Sophia Cork dijo...

Será porque estoy pasando por un momento bastante confuso en mi vida, me he identificado con cada una de tus palabras, yo también quiero "ese jodido abrazo" y una de "mentiras que huelen bien y te calman cuando la noche anterior no pudiste dormir" y porque tengo unas ojeras que no se disimulan ni con el mejor corrector. Todos anhelamos aquello que nunca tuvimos, o al menos yo lo hago, y al menos a mi me duele.

Mery Larrinua dijo...

....sensual prosa...s
un abrazo

Minuet dijo...

¿Puedo unirme? no podría pedirlo como tu ni aunque naciese mil veces pero !!YO TAMBIÉN QUIERO ESE JODIDO ABRAZO!!...

Es horrible sentirse "a falta de todo"... y sin una palabra que defina esto...

Besos amiga, en el día en el que puedo decir "no sé nada"

hEto dijo...

Una vez conseguido el deseo... ya no es deseo. Deja de serlo para convertirse en necesidad.

Como la jodida droga.

Nebroa dijo...

Sophia... mi aprendizaje está en aprender a que no me duela lo que nunca tuve. No quiero convertirme en un alguien que para no llorar por las ausencias deja de soñar con lo que anhela. No quiero eso. Aunque a veces me duela infinito y sólo quiera refugiarme del frío en algún abismo interno. Te entiendo, y te comprendo, aunque no sé si eso nos sirve de algo... Besos, siempre. Esos que no falten

Mery... Gracias. Así me sentía yo anoche, infinitamente sensual. Quería utilizarlo en otras cosas que no fuese lo de escribir, pero ahí se quedó toda la seducción.

Minu... voy a hacer una pancarta. Te pondré en la firma... Abrazo, aunque no sea del que precisas

Nebroa dijo...

Heto... Lo conseguiste al fin? No sé qué fase será peor, la previa o la de después. Confirmo que conseguirlo y seguir necesitándolo debe ser igual de jodido. Cuanto más tienes, más quieres, por los siglos de los siglos amén. O algo así